
La Fuerza Pública detuvo a un manifestante durante las protestas contra la reforma eléctrica impulsada por el gobierno. La aprehensión ocurrió en las inmediaciones del Parque Nacional, detrás de la Asamblea Legislativa.
Según videos grabados por los manifestantes, un joven fue reducido por los oficiales y montado en una patrulla. El vehículo siguió avanzando, pese a la oposición de los manifestantes y de la diputada del Frente Amplio, Vianey Mora, quien se puso frente a ella.
Los manifestantes denunciaron haber recibido empujones y golpes por parte de oficiales.
Una asistente, quien pidió el anonimato, explicó que, cuando se pusieron frente a la patrulla que trasladaba al detenido, los empujaron.
“Empezaron a golpear, a empujar. Se nos empezaron a tirar encima golpeándonos... Yo incluso le pedí en una identificación a una oficial. La oficial con el brazo me pegó en el pecho y se dio la vuelta. Así que yo insistiéndole, se tiró al cuerpo otra vez y ya me alejé. A varios estudiantes les hicieron lo mismo, se les tiraron encima, nos dijeron ‘no se pongan malcriados’. Nos dijeron textualmente: ‘No se pongan malcriados o vamos a tener que golpearlos’, denunció.
El Ministerio de Seguridad Pública aún no se ha referido a la detención del manifestante, quien sería estudiante de la Universidad Nacional (UNA).

En el Congreso, se discute el proyecto de Ley de Armonización Eléctrica (expediente 23414), impulsado por el oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO) y el gobierno, mientras que la oposición (salvo el PUSC), estudiantes, sindicatos y organizaciones sociales se oponen.
El gobierno sostiene que la reforma dinamizará el mercado eléctrico y favorecerá las tarifas y el abastecimiento, mientras que opositores alegan que se abre la puerta a una privatización del sistema eléctrico nacional.
¿Cómo ocurrió la detención?
Según el manifestante Daniel Castañeda Chinchilla, amigo del detenido, caminaba con su compañero Elián y otras personas detrás del bulevar de la Asamblea Legislativa cuando un oficial de seguridad de la Asamblea, sin identificación visible, intentó sujetar a su compañero. Al no reconocerlo como autoridad, el joven se asustó y empezó a correr.
Minutos después, fue interceptado por varios oficiales de la Fuerza Pública, quienes, según el testimonio, lo derribaron y golpearon con bastones, incluso mientras estaba en el suelo. Al intentar acercarse para auxiliarlo, el grupo fue acorralado por los policías, que formaron un cerco para impedirles el paso.
“En ese momento nos empiezan a pegar con la macana y nos empiezan a empujar”, dice Castañeda.
El joven afirmó que pidieron a los oficiales que se identificaran y que los pusieran en contacto con una autoridad, pero asegura que se negaron. Posteriormente, dijo haber hablado con la capitana Raquel Valverde, quien inicialmente tampoco se identificó y no brindó información sobre el oficial de seguridad ni sobre los policías involucrados.
Según el relato, el número de oficiales pasó de unos siete a entre diez y 15, tras la llegada de más patrullas. Castañeda aseguró que él también fue golpeado, pese a que, según sostiene, el grupo no ejerció violencia y solo intentaba acercarse a su amigo.
