
Dos policías de la Oficina de Investigaciones Federales de Estados Unidos ( FBI ) llegaron al país desde el domingo, tras ser citados por la Fiscalía como testigos en el juicio contra el presidente del Limón F. C., Carlos Howden Pascall.
Sin embargo, durante el debate por legitimación de capitales que se inició ayer, ninguno de los dos respondió las preguntas de fiscales, defensores ni jueces, para revelar detalles sobre las pesquisas policiales llevadas a cabo en ese país.
Según explicaron los agentes, tienen prohibido hablar con terceros sobre investigaciones que estén en proceso.
La Fiscalía de Delitos Económicos atribuyó el delito de legitimación de capitales al limonense, de 53 años, quien se abstuvo a declarar sobre los hechos acusados. Él fue detenido el 2 de junio del 2011.
De acuerdo con el documento, leído por los fiscales Luis Carlos Castro y Natalia Sarkis, Pascall administró aquí todos los fondos que su hermanastro, Rony Arnoldo Morrison, transfirió de bancos estadounidenses a bancos ticos, “para evitar que el dinero fuese puesto a disposición de la Justicia norteamericana”.
Esos dineros, al parecer, fueron producto de una serie de actividades ilícitas, cometidas entre 1996 y el 2004, para fomentar la venta de cigarrillos
Sin embargo, los defensores del imputado, Juan José Picado y Carlos Ibarra, sostienen que los bancos de EE. UU. tienen controles rigurosos para evitar el lavado de dinero. Además, dicen que las transferencias fueron hechas entre bancos, por lo cual su cliente es inocente.
Según la acusación, en el momento en que la Fiscalía de Nueva York inició una investigación por esos hechos ilícitos, Morrison comenzó a transferir su dinero a Costa Rica, en el 2000, y luego otorgó un poder generalísimo sin límite de suma a Pascall para proteger esos fondos.
En razón de ello, el Ministerio Público detalló que Carlos Howden Pascall movió un poco más de $26 millones en bancos costarricenses entre el 2000 y 2004. Con este dinero invirtió en sociedades, vehículos, casas, terrenos y patentes.
El 3 de octubre del 2000, Morrison constituyó un fondo de crecimiento en dólares en la Sociedad Administradora de Fondos de Inversiones (SAFI) del Banco de Costa Rica. Para el 2004, tenía acumulados $10.340.248.
Por otro lado, entre el 2000 y el 2004, Pascall recibió $16.783.980 en sus cuentas de ahorros en el BCR, transferidos por Morrison.
La Fiscalía asegura que cuando se enviaron los montos, Pascall estaba en EE. UU. y conocía plenamente que el capital se había generado de la comisión de delitos.
Uno de los agentes del FBI que se reunió con la Fiscalía para declarar en el caso de Marrison, aseguró que su impedimento de hablar cambió hace dos semanas, mas no detalló el porqué.
A finales de julio, una Corte de Apelaciones de EE. UU. rechazó la decisión del juez Dennis Hurley U (en el 2004) de declarar improcedente la acusación por crimen organizado contra Morrison, según informó el diario
El jueves, una fiscala del Distrito Este de Nueva York explicará en juicio cómo va ese caso en EE. UU.
Carlos Ibarra, abogado de Pascall, dijo que con la apelación Morrison pierde su principio de inocencia, y ahora un juez deberá resolver los nuevos alegatos para determinar si es culpable o no.