
La mañana de este viernes, el femicida de Nadia Peraza, Jeremy Buzano Paisano, recibió atención en el Hospital Nacional de Salud Mental Manuel Antonio Chapuí, tal como lo solicitó el 7 de julio su abogado, José Francisco Herrera.
Herrera pidió a inicios de esta semana que el Tribunal de Apelación gestionara que su defendido recibiera atención médica, pues afirmó que, durante una visita al centro penal, encontró a Buzano en una condición “muy mala de salud”.
Este sujeto fue condenado a 79 años de prisión por la muerte de Nadia, en marzo de este año, en los Tribunales de Heredia. Desde entonces, se encuentra privado de libertad en una celda de alta contención del Centro de Atención Integral (CAI) La Reforma, en Alajuela.
Según confirmó Herrera a La Nación, Buzano fue trasladado a ese centro de salud mental. El informe médico detalla que fue atendido antes de las 10 a. m. en el servicio de Urgencias, en una consulta que fue catalogada como prioritaria.
Buzano llegó esposado de manos y pies, vestido con ropa particular, despeinado y caminando por su cuenta. Deambulaba sin problemas, dice el parte médico, e incluso estaba tranquilo, mantenía contacto visual y hablaba en un tono de voz adecuado.
Estos son los detalles del informe.

‘Es porque maté a Nadia’
Durante la consulta, Buzano afirmó que hace dos o tres meses dejó de consumir sustancias. Durante el juicio por la muerte de su expareja, Nadia, el hombre había afirmado ser consumidor de drogas.
“La verdad no sé qué pasa. Es porque maté a Nadia”, se lee que dijo a los especialistas en el centro de salud mental. El informe detalla que rápidamente se corrigió y dijo: “No no, mataron a Nadia”.
De acuerdo con el reporte, durante la entrevista se percibió tranquilo y, al inicio, incluso, poco colaborador.
El propio Buzano, durante la consulta, detalló que se le implicaba en la muerte de su expareja y madre de su hija, una niña de cinco años. Mantuvo un discurso con pocos detalles, pero finalmente negó haber sido él quien mató a Nadia. Por el contrario, señaló a “un vecino”; sin embargo, afirmó no tener algún tipo de prueba que respaldara sus aseveraciones.
Buzano, además, solicitó ayuda para poder dormir “todo el día”, pues está “cansado de todo”.
El privado de libertad fustigó que en el centro penal “no lo ayudan con nada”, no le brindan atención en odontología y tampoco lo dejan salir. “Ya está harto de estar encerrado. Sin poder estar con nadie, sin poder hablar con nadie. Solo quiere dejar de pensar en todo lo que pasó con Nadia”.
Sobre esta última frase, detalla el reporte, no brindó detalles, a pesar de que se le pidió que describiera o ampliara en esos recuerdos.
El informe concluyó que no se identificaron ni observaron datos propios de una enfermedad mental mayor, que requiera el inicio de tratamiento u hospitalización en este centro, ni seguimiento por la especialidad de psiquiatría.
Esto significa que se refirió al privado de libertad al Poder Judicial para que continúe el proceso legal. El caso por el femicidio de esta joven vecina de Heredia está en proceso de apelación.
