
Al estadounidense Warren Francis Vogt, de 75 años, se le vio por última vez el 11 de marzo de este año. A las 8:51 a. m. abordó un carro marca Toyota RAV4, color plateado, y salió conduciendo de una vivienda en Nosara, Guanacaste.
La tarde de este lunes el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que su cuerpo apareció sin vida en Naranjalito, en Nicoya, Guanacaste. Algunas personas observaron el cuerpo y dieron aviso a las autoridades.
La denuncia sobre su desaparición llegó tres días después, el 14 de marzo, a la subdelegación regional de la Policía Judicial de Nicoya.
Warren es estadounidense y registra su domicilio en el estado de Minnesota, situado en la frontera norte de Estados Unidos. La última vez que él ingresó a Costa Rica fue el pasado 8 de marzo de 2026, tres días antes de desaparecer.
Esta no es la primera vez que este extranjero ingresaba a Costa Rica. Desde el 10 de marzo de 2016 y hasta su último ingreso, la Dirección General de Migración y Extranjería registra 31 ingresos de Warren desde Estados Unidos.
Hallazgo de un vehículo
El domingo, en una zona remota de Nosara, apareció un vehículo, según confirmó la Policía Judicial a este medio. Se trata de un carro marca Toyota, con las mismas características y el mismo número de placa del automóvil que se le vio conducir por última vez.
En este vehículo se presume que se ubicaron los documentos del extranjero, pero no hay rastro de él.
El carro está registrado a nombre de la empresa Centriz, dedicada al alquiler de vehículos. Consultada por este medio, la empresa confirmó que el hombre no fue quien llevó a cabo el trámite para alquilar el vehículo, sino una mujer adulta mayor, también estadounidense, quien se encuentra a salvo.
El carro apareció en un sitio montañoso y de lastre, en una especie de cuneta que se utiliza en la zona para hacer motocross. En apariencia, fueron motorizados quienes encontraron el vehículo y dieron aviso a las autoridades, de acuerdo con la empresa.
Por el momento, la misma compañía desconoce los detalles de lo ocurrido, pues el caso está en investigación y la mujer que alquiló el carro deberá brindar explicaciones.
El vehículo, de acuerdo con la empresa, no tenía rastros de sangre ni marcas por arma de fuego. Imágenes muestran la parte frontal del automotor completamente destrozada.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial llevaron a cabo el levantamiento del cuerpo y confirmaron que el caso continúa en investigación.
