
Un nuevo dato surge en la emergencia por materiales peligrosos reportada la mañana de este miércoles en San Isidro de Heredia, cerca de la Ruta 32: los vapores provenían de químicos enterrados bajo tierra.
De acuerdo con Luis Fernando Salas, director operativo del Cuerpo de Bomberos, la alerta ingresó a las 4:55 a. m. por un olor no identificado que ya estaba generando afectación en personas en las cercanías, específicamente frente al Centro de Formación Juvenil Zurquí.
“Al arribo de las unidades, se verifica la emanación de unos vapores de la tierra. Se traslada a una persona por afectación respiratoria por parte de los compañeros de Cruz Roja y empezamos a indagar qué es la situación que tenemos acá”, explicó Salas.
En el reporte inicial, Bomberos detalló que se trataba de una nube de color amarillento saliendo de un contenedor, en San Isidro de Heredia, contiguo al Plantel Van Der Laat, frente a una tarimera.
Al llegar al sitio, las unidades de la institución establecieron un perímetro de seguridad de al menos 100 metros, mientras se evacuaba a personas en los alrededores para evitar posibles afectaciones.
Tras las primeras evaluaciones y coordinación con un representante de la empresa vinculada al sitio, se determinó que la sustancia corresponde a cloro, el cual estaría reaccionando bajo tierra.
Según detalló Salas, en el lugar habrían sido enterrados entre 10 y 20 recipientes con este químico, a una profundidad aproximada de tres metros. La interacción con factores externos —como la humedad acumulada por las lluvias recientes— habría provocado la reacción que generó la emanación de vapores.
Ante el riesgo, Bomberos coordina el traslado de maquinaria pesada para intervenir el terreno y ubicar los recipientes enterrados.
“Se va a proceder a traer una maquinaria para poder abrir dónde se ubican estos productos para poder estabilizarlos, contenerlos y poderlos llevar a un sitio seguro”, agregó Salas.
