
La madrugada del 4 de julio del 2025, al menos once hombres armados botaron el portón y luego la puerta de la casa donde viven los tres hijos del diputado Alejandro Pacheco, en San Isidro de Heredia.
Ingresaron tal como suele hacerlo la Policía durante un allanamiento y así se identificaron esa noche: como agentes del Organismo de Investigación Judicial.
“Iban con chalecos, armas, llegaron en tres carros supuestamente oficiales, similares a los que usa el OIJ, con sirenas, luces en el dash (tablero)”, recordó.
“Entraron gritando que eran del OIJ, que era un allanamiento, preguntando dónde estaba ‘la droga’ y revolcaron toda la casa. Los amarraron a todos”, añadió.
Los tres hijos de Pacheco, de 28, 24 años y 22 años, junto a su madre, fueron sometidos por estos sujetos durante al menos veinte minutos, pero muy pronto la familia se percató de que los hombres no formaban parte de un cuerpo policial.
Los chalecos y pasamontañas, cuenta, eran muy parecidos a los que utiliza la policía; sin embargo, Pacheco afirma que los sujetos vestían tenis “baratos” y sus pantalones tampoco correspondían con los que utilizaría un cuerpo de seguridad.
Además, el lenguaje que usaban, “no debería ser de un oficial”.
Durante el asalto recuerda que dos de sus hijas alcanzaron a esconderse dentro de un clóset, pero varios sujetos las encontraron, las amarraron, y comenzaron a gritar que “ya habían llamado (a la policía). Terminaron de recoger todo y se fueron”, dijo.
Los sospechosos se dieron a la fuga con vehículos, celulares y otras pertenencias; en la cocina, incluso, estuvieron consumiendo algunas bebidas y alimentos durante el atraco.
Pacheco relató que después de que los sujetos huyeron, una de sus hijas logró rastrear uno de los teléfonos robados por medio de una tableta que escondió debajo de la almohada.
Fue así como las autoridades dieron con al menos tres de los sospechosos en el centro de Heredia y lograron recuperar los objetos robados.
“En el último lugar donde marcó que estaba el celular fue a la vuelta de la Universidad Nacional”, dijo Pacheco.
“Los ha afectado muchísimo”
El legislador contó a este medio que ese evento provocó un impacto emocional muy fuerte en sus hijos. Ahora un pequeño ruido en la casa durante la noche los pone en alerta y tuvieron que reforzar la seguridad en toda la propiedad.
“Emocionalmente están muy afectados todavía”, dijo.
El Organismo de Investigación Judicial sostiene que esta familia habría sido víctima de una sofisticada organización criminal dedicada al asalto de viviendas, que fue desarticulada durante siete allanamientos este miércoles.
Los sospechosos se proclamaron “El Escuadrón” y se presume que el grupo estudiaba con antelación las viviendas que podrían representar un interés económico. Entonces, ponían en marcha una especie de operativo para planear el ingreso.
Vigilaban el movimiento de sus propietarios, desde las calles y hasta con drones, que elevaban para observar las propiedades y buscar el plan más acertado para ingresar. Finalmente concretaban los asaltos emulando a las autoridades.
