
Dos oficiales de la Fuerza Pública quedaron detenidos en la Terminal de Contenedores de Moín, en Limón, luego de que se detectaran aproximadamente 192 kilogramos de cocaína ocultos en el camarote de un cabezal.
La droga estaba escondida entre cobijas y se presume que los policías, de apellidos Abarca y Badilla, habrían omitido alertar sobre su presencia durante el proceso de inspección, “con el propósito de facilitar su ingreso o tránsito por la terminal portuaria”, según informó el Ministerio de Seguridad.
Junto con los oficiales fue detenido el conductor del cabezal, un hombre de apellido Varela. Todos quedaron a las órdenes de la Fiscalía Adjunta de Limón, que coordinó las acciones con la Policía Control de Drogas.

Una fuente policial confirmó a este diario que, en total, se ubicaron ocho bultos que, a su vez, contenían 20 paquetes de 1.200 gramos cada uno. El peso total del alijo estaba distribuido en 160 paquetes.
De acuerdo con información preliminar brindada por una fuente, el camión ingresó una primera vez al puerto; sin embargo, tuvo problemas con la cita, por lo que dio vuelta en U para generar una nueva y posteriormente volvió a entrar.

En videos de seguridad se observa el momento en que el conductor dejó el contenedor y se dirigió hacia un área de la terminal conocida como La Yarda. Aparentemente, no tuvo contacto con ninguna persona dentro del recinto.
La hipótesis policial que se maneja de forma preliminar es que Varela no habría podido contactar a las personas que iban a recibir la droga, por lo que decidió salir.
Fue en ese momento, cuando se disponía a abandonar la terminal, que una oficial de la Unidad de Intervención Policial de la Fuerza Pública se percató del alijo y dio aviso a la Policía de Control de Drogas.
