Hugo Solano C.. 29 junio
El miércoles la CNE realizó un sobrevuelo por las regiones afectadas de la zona sur. Aunque no hubo daños serios los temblores no cesan en la zona. Foto: Cortesía CNE.
El miércoles la CNE realizó un sobrevuelo por las regiones afectadas de la zona sur. Aunque no hubo daños serios los temblores no cesan en la zona. Foto: Cortesía CNE.

De unas 1.000 réplicas del temblor de 6,3 grados, ocurrido la noche del martes, con epicentro en Puerto Armuelles, Panamá, 18 han tenido magnitudes entre los 4 y 5 grados, y han sido percibidas en la región fronteriza y otros puntos de nuestro país.

Entre estas últimas están una de 5 grados, registrada este viernes a las 5:17 a. m., sentida principalmente por vecinos de Laurel, Golfito, Corredores, San Vito y otros puntos de la zona sur. Otra de 4,1 ocurrió a las 2:01 p. m.

“Desde el martes no ha parado de temblar e incluso esta tarde sentimos otro movimiento”, dijo Mariana García, vecina de Laurel de Corredores.

De acuerdo con el sismólogo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), Marino Protti, la actividad posterior al evento principal se enmarca dentro de lo normal, luego de un sismo de esa magnitud en la zona de fractura de Panamá.

Ronnie Quintero, geofísico del Ovsicori, afirmó que la estación sismológica en Coloradito de Laurel, Corredores, ha detectado más de 1.000 réplicas, de las cuales 650 se documentaron, pues el resto eran de muy baja magnitud.

Los alcaldes Carlos Viales y Elberth Barrantes, de Corredores y Golfito, respectivamente, reafirmaron que luego de las inspecciones en la zona, solo detectaron la caída de objetos y daños leves en algunas construcciones ocasionadas por el sismo principal.

Pese a las constantes réplicas, aseguraron los jerarcas locales, la vida transcurre con normalidad, aunque los comités municipales de emergencia y muchos vecinos permanecen alertas.

El alcalde de Corredores indicó que, más allá del susto y caída de objetos en las estanterías de supermercados, no se han tenido reportes.

El Comité Municipal visitó una casa en Laurel, pero determinaron que tenía daños estructurales antes del sismo. Otra vivienda en Ciudad Neily presentó reventaduras en una pared y se le remitió el caso al Insituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), para valorar una ayuda a la familia.

De momento, en esos cantones no han hecho simulacros generales, pero algunas instituciones públicas como los bancos y la sede del Instituto Nacional de Seguros (INS) han realizado evacuaciones por separado.

El miércoles, los comités revisaron las cuencas de los principales ríos y la laguna de Abrojo, la cual fue drenada en el 2017 debido a que una masa de casi cinco hectáreas se estaba moviendo por el peso del agua. En la inspección no se halló nada irregular, dijo Viales.

“Laurel es de un poco más de cuidado y lo monitoreamos de cerca, porque colinda con la zona del epicentro y años atrás, en otro fuerte temblor, se abrió la tierra y generó procesos de licuefacción (grietas con emanación de agua y gas)”, indicó.

Por su parte, Elberth Barrantes, alcalde de Golfito, explicó que el sector de ese cantón que colinda con puerto Armuelles es Burica de Pavón, una comunidad rural y casi despoblada donde no hubo reporte de daños. Ahí no se pudo inspeccionar a fondo, por lo agreste del lugar.

“No hay comunicación vía terrestre ni marítima con Burica, pues no hay muelle. Aunque pertenece a Golfito, los pobladores salen por puerto Armuelles hacia Paso Canoas. El martes, el contacto fue por vía radio y solo reportaron un pequeño derrumbe”, afirmó.

El centro de Golfito no sufrió daños en viviendas ni otras estructuras, solo un poste de luz que cayó en Puerto Jiménez y dejó sin electricidad a los vecinos por cuatro horas.

Barrantes afirmó que no han hecho simulacros, pero han coordinado con centros de salud y definieron sitios para albergues y distribución de alimentos en caso de se necesario, pues saben que Golfito está sobre fallas sísmicas.

Réplicas de temblor aún remecen a sureños

La imagen nos muestra la localización del sismo del 25 de junio del 2019 a las 11:23 p. m., con una magnitud de 6,3 grados.

FUENTE: OVSICORI.    || J.C. / LA NACIÓN.

Ondas hacen que sismo se alargue

Según Marino Protti, el rompimiento interno por el temblor del martes duró unos ocho segundos en el punto de origen, pero el tiempo que percibe la gente, depende del lugar donde esté.

“En el Valle Central sentimos unos 30 segundos de sacudida, pero eso no significa que ese sea el tiempo que duró la fractura del deslizamiento en la falla, sino toda la secuencia de ondas que se reciben a partir del deslizamiento por el sismo”, explicó Marino Protti.

A mayor distancia del epicentro, más se separan las ondas y si la primera onda generada sale con mucha energía, se empieza a sentir el sismo desde su arribo hasta que llega la última onda, siendo que entre ambas hubo como 25 segundos.

Hay 16 estaciones sísmicas

En el ámbito científico, la sismicidad en de estos días permitirá a los investigadores diferenciar los temblores de la zona de fractura de Panamá con los de la subducción o hundimiento de la placa del Coco bajo la de de Panamá, lo que ayudará a comprender hacia dónde y cuáles bloques se movieron.

Es la primera vez que se puede medir un sismo tan fuerte con 16 estaciones del Ovsicori, pues en los últimos tres años se instalaron 13 estaciones más en refuerzo a las tres que había.

Lo anterior porque en los próximos ocho años se prevé un terremoto bajo la península de Osa, ya que el último fue el Sábado Santo de 1983 y el ciclo en la zona sugiere que cada 40 años se acumula la energía suficiente para un evento de esa fuerza, comentó Protti.

“La amenaza existe en todo el país, por lo que no estamos diciendo que el próximo terremoto sea el de Osa. Puede ocurrir uno antes en cualquier otra parte del país, pero como la parte de Osa la conocemos muy bien y tenemos un monitoreo constante, podemos decir que ahí necesariamente va a ocurrir un terremoto en los próximos cinco u ocho años”.

Añadió que el sismo del martes pasado no fue tan grande como para activar otras fallas o producir cambios en el régimen de esfuerzos. “Cuando hay terremotos grandes como el de Nicoya sí se activan fallas al interior del país, porque la magnitud es mucho mayor", indicó

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Científicos promueven observatorio mundial de placas

Proyecto representa un avance enorme para la predicción sísmica.

FUENTE: ovsicori.    || w. s. / LA NACIÓN.

Osa es un lugar privilegiado para observatorio de placas

La península de Osa es privilegiada, pues son muy pocos los sitios en el mundo desde los cuales se puede perforar un segmento desde tierra firme para llegar a la zona de subducción, lo que daría un avance enorme para la predicción sísmica.

Según Protti, eso se está tratando de hacer en el mar, en Nankai, Japón, pero a un gran costo y con muchos años de duración.

Afirmó que un reciente estudio en el que él participó, deja ver que en la península de Osa eso se puede hacer en pocos meses y a un costo mucho más bajo.

Se deben excavar entre cuatro y seis kilómetros, luego de un estudio de campo para encontrar el mejor sitio.

“No se trata solo de perforar la microplaca de Panamá, atravesar la zona de subducción y llegar a la placa del Coco, sino de instrumentar el pozo y sus alrededores para comprender el proceso de acumulación de esfuerzos y sobre todo, conocer cuándo la zona está lista para generar un terremoto”, indicó el científico.

Añadió que están promoviendo ante la comunidad científica internacional la instauración del Observatorio Internacional de Zonas de Subducción y por eso van a insistir en la ayuda económica para desarrollar ese proyecto en Osa.

La petición se hará en la Asamblea General de la Unión Internacional de Geodesia y Geofísica que será en Montreal, Canadá, del 8 al 18 de julio.

Según Protti, son cosas muy lentas, hay que empezar con un cabildeo y ganar apoyo de ciertos grupos, pues es un proyecto grande y costaría unos $50 millones que serían financiados por entidades foráneas. Hay investigadores de Alemania, Japón y Estados Unidos que respaldan la idea.

“Yo no tengo problema en invertir 10 años de mi vida en eso con tal de que se haga, pues puede operar por unos 150 años y así se podría captar y registrar los procesos de acumulación y liberación de energía en unos cuatro a cinco ciclos sísmicos completos”, afirmó.