
Los dos oficiales de la Fuerza Pública detenidos como sospechosos de exigir ¢10.000 a un conductor para dejarlo continuar su recorrido en Guanacaste fueron suspendidos de sus cargos por cuatro meses mientras avanza la investigación en su contra.
La medida contra los agentes, de apellidos Alvarado y Rocha, fue aprobada por el Juzgado Penal de Hacienda a petición de la Fiscalía Anticorrupción.
A ambos se les investiga por el delito de concusión, que ocurre cuando un funcionario público, abusando de su calidad o de sus funciones, obliga o induce a alguien a dar o prometer un bien o un beneficio patrimonial para sí o para un tercero, de forma indebida, según el artículo 355 del Código Penal.
Les hicieron creer que serían detenidos
El Ministerio Público confirmó que el incidente se dio el pasado 3 de mayo, cerca de las 7 a. m., en un retén policial en Cuajiniquil de La Cruz. Según la investigación, los oficiales detuvieron a dos personas que viajaban en un vehículo y les dijeron que debían llamar a la Policía de Tránsito porque llevaban una caja de cervezas vacía.
Aunque los ocupantes afirmaron que no tenían problema con la revisión, los policías habrían subido el tono de la amenaza, indicando que el carro tenía un reporte de robo, cuando no era así.
“La Fiscalía sospecha que los oficiales hicieron creer a los ocupantes del carro que serían detenidos, pero que podían evitar problemas si entregaban dinero”, indicó la entidad.
Bajo la presión de ser detenidos, las víctimas terminaron entregando los ¢10.000 que les pedían (¢5.000 a cada oficial).
Los oficiales fueron detenidos esta semana por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Inicialmente, el caso fue informado como una investigación por presunto cohecho propio; sin embargo, la Fiscalía ahora procesa el expediente bajo el presunto delito de concusión en el expediente 26-001386-0060-PE.
