Carlos Arguedas C.. 11 noviembre
Un vecino mostró este domingo la bolsa y el galón de leche, vacío pues se reventó en el golpe, que fueron lanzados por el fallecido para evitar que asaltaran a su hijo. Foto: John Durán
Un vecino mostró este domingo la bolsa y el galón de leche, vacío pues se reventó en el golpe, que fueron lanzados por el fallecido para evitar que asaltaran a su hijo. Foto: John Durán

Un padre de familia fue asesinado de dos balazos la noche del sábado cuando evitó que dos individuos le robaran el celular a su hijo.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó de que el hecho se produjo a las 8:30 p. m. en barrio María Auxiliadora de Gravilias de Desamparados, San José.

La Policía Judicial identificó al fallecido como Gerardo Adolfo Paniagua Paniagua de 47 años. Al momento del ataque, este hombre caminaba por una acera junto a su esposa y sus dos hijos con rumbo a su casa luego de realizar compras en un supermercado.

En ese momento, informó la policía, dos individuos que viajaban en motocicleta, intentaron arrebatarle el celular a uno de los hijos, por lo que Paniagua les tiró una de las bolsas en que traía un galón de leche. Debido a ello, uno de los sujetos le disparó. Ambos impactos los tenía en el abdomen. Los asaltantes se dieron a la fuga sin robar nada.

En primera instancia Paniagua fue trasladado a la Clínica Marcial Fallas, ubicada a unos 500 metros del sitio de la agresión y luego al Hospital San Juan de Dios, donde falleció poco tiempo después de su ingreso, confirmó el OIJ.

Familia venía de misa

Rafael Paniagua, hermano del fallecido, dijo que Gerardo, su esposa Zully Rivera, y los dos hijos (una joven de 17 y un muchacho de 20) asistieron el sábado a misa de 7 p.m. en la capilla de barrio María Auxiliadora.

“Ella es lectora. No le tocaba leer en la misa del sábado, sino en la hoy (domingo). Lo que pasó fue que un muchacho que le tocaban las lecturas le dijo que si podían cambiar. Ella aceptó, por eso todos fueron a la misa del sábado”, explicó Óscar Bermúdez, un amigo de la familia.

Luego de que terminó la misa, la familia se dirigió al Megasúper, que está a unos 300 metros de distancia de la capilla. Cuando regresaban de hacer compras, se produjo el suceso, a 50 metros de distancia de la capilla.

Rafael Paniagua dijo que él salió de la misa y se fue para la casa. “Yo creía que detrás mío venía Fofo (así le decían a Gerardo Adolfo). A poco de llegar llamaron por teléfono para avisar. No se como bajé y me fui (...), lo que me dijeron es que atrás venía el muchacho y adelante la muchacha. En eso al muchacho se le cayó el celular y dos majes en moto le pusieron un arma en la cabeza. Mi hermano lo que hizo fue dejarles ir el galón de leche”, agregó.

Una vecina del barrio María Auxiliadora, quien pidió que su nombre no se mencionará, dijo que ella se encontraba en la casa cuando escuchó los gritos de una mujer.

“Lo que ví fue al muchacho que iba atrás en la moto que era flaco, alto y con camisa clara dispararle en dos ocasiones al señor. Se oían los gritos: ‘Le dispararon a mi papá’. Yo salí, pero los de las moto se fueron rápido. No se robaron nada”, dijo.

Otro vecino del sitio donde ocurrió la agresión dijo que no pudo observar el momento del hecho, pero que, cuando salió, el hombre herido se encontraba muy mal. “Ellos lo llamaban. Estaba sentado pero arrecostado a la verja de una casa, pero se fue bajando y quedó acostado en la acera. Ahí quedó un casquillo, el galón roto de la leche y una bolsa plástica. Yo escuché dos balazos”, agregó.

Gerardo Adolfo Paniagua se dedicaba al comercio y, desde hace unos tres años, abrió en barrio María Auxiliadora una venta de queso.

“Hace como 22 días vino el del ICE a dejarle el celular con todo y línea”, dijo Rafael Paniagua, quien agregó: “Mi hermano estaba muy contento porque papá (Adrián Paniagua, de 86 años) vino a quedarse. Él vive en Puerto Viejo de Sarapiquí y tiene que ir a una cita para que le vean una pierna".

El funeral de Gerardo Adolfo Paniagua se realizará este lunes, comunicó la familia.

La calle donde ocurrió es bastante oscura, pero muy transitada, pues muchos automovilístas la utilizan como vía alterna para no pasar por la carretera principal entre el Megasúper y el cruce a San Miguel.

Según vecinos, esa situación ha hecho que sujetos en moto la recorran para buscar víctimas que caminen solas o aprovecharse de descuidos de algún automovista que estaciona el carro para hacer alguna compra.

El ataque a la familia se produjo en esta calle en barrio María Auxiliadora de Gravilias. En la acera se observa un circulo donde fue localizado un casquillo. A 50 metros queda la capilla. Foto de John Durán
El ataque a la familia se produjo en esta calle en barrio María Auxiliadora de Gravilias. En la acera se observa un circulo donde fue localizado un casquillo. A 50 metros queda la capilla. Foto de John Durán