Hugo Solano C.. 26 febrero
La sentencia se dictó poco antes de las 8 a. m. en los Tribunales de Justicia de Turrialba. Foto: Rafael Pacheco / Archivo.
La sentencia se dictó poco antes de las 8 a. m. en los Tribunales de Justicia de Turrialba. Foto: Rafael Pacheco / Archivo.

El padrastro de una niña de año y dos meses, fallecida por el síndrome de niño agredido, descontará 30 años de prisión, según una sentencia dictada la mañana de este miércoles en los Tribunales de Turrialba.

El sujeto, de 25 años, identificado como Jefyn Quirós Torres, fue capturado el 5 de diciembre del 2018 en el Hospital William Allen, junto con su compañera sentimental, Adis López Leiva, quien también recibió una pena de 20 años de cárcel.

Ambos habían llevado a la menor al centro médico diciendo que había sufrido una caída, pero los médicos activaron el protocolo establecido al determinar que las lesiones podrían provenir de agresiones y la pareja fue detenida por la Policía.

La Fiscalía de Turrialba logró demostrar la culpabilidad de ambos imputados, quienes fueron sentenciados por el homicidio.

Un total de 13 testigos fueron escuchados durante el debate por los jueces Luis Carlos Castro, Laura Hernández y Manuel Morales Vásquez, quienes de forma unánime dictaron el fallo condenatorio contra la pareja que vivía en el distrito de Pavones.

Al padrastro de la menor se le dictó una pena más fuerte porque durante el debate reconoció que le propinaba golpes y mordiscos.

Los jueces consideraron que la madre de la menor era parte de un ciclo de violencia doméstica, pero eso no la eximía del deber de cuidado que debía brindar a la niña.

La menor llegó convulsionando al centro médico, donde los médicos, después de las atenciones iniciales, acordaron enviarla de emergencia al Hospital Nacional de Niños donde, pese a los esfuerzos del personal, fue imposible reanimarla y la niña perdió la vida el 11 de diciembre del 2018.

La niña presentaba fracturas en las costillas, piernas y brazos, así como golpes en la cabeza y la cara.

En su cuerpo los médicos forenses encontraron también cicatrices de mordiscos que anteriormente había sufrido la pequeña.

Esa vez, Marco Vargas, de la Unidad de Trauma del Hospital Nacional de Niños, escribió una carta conmovido ante tanto dolor sufrido por la inocente, que atendió a su llegada al centro médico.

Los responsables de la niña estuvieron en prisión preventiva desde el 2018, la cual se les prorrogó este miércoles mientras queda en firme el fallo condenatorio.

El caso de esta niña se tramitó en el expediente 18-001498-0067-PE.