Eillyn Jiménez B.. 2 enero
Uno de los últimos homicidios del año pasado se presentó el 30 de diciembre en barrio Lourdes de Ciudad Quesada, San Carlos, donde mataron a balazos a un hombre de 29 años. Foto: Edgar Chinchilla, corresponsal GN

El 2018 cerró con 586 homicidios, es decir, 17 menos que los registrados durante el 2017, cuando hubo 603.

Desde el 2012 ese dato registraba una tendencia a la alza, por lo que es la primera vez en seis años que se da una disminución. De igual forma, la tasa de muertes violentas por cada 100.000 habitantes pasó de 12 en el 2017 a 11,72 en el 2018.

Así lo reflejan los datos proporcionados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) este miércoles 2 de enero por la mañana.

De acuerdo con la analista criminal de la Oficina de Planes y Operaciones (OPO) de la Policía Judicial, Verónica Pérez, pese a la disminución, la violencia usada en los crímenes se incrementó.

“Existió una cantidad de víctimas menor, pero hubo un aumento en el modo en el que se abordó a la persona fallecida, muestra de eso es que hay menos crímenes en los que se usó el arma de fuego, pero más en los que se utilizó el arma blanca”, detalló Pérez.

Precisamente, mientras que en el 2017 se utilizaron armas punzocortantes en 93 crímenes, ese número subió a 110 en el 2018.

Paralelamente, el uso de arma de fuego disminuyó, pues se cometieron 401 crímenes con este tipo de armamento el año pasado, mientras que en el 2017 la cifra fue de 435.

“Muchos de los victimarios son jóvenes, eso podría incidir en que la forma de operar delincuencialmente sea el uso de más violencia. Sin embargo, la forma de cometer crímenes depende mucho de la estructura y del componente social de estas”, explicó la analista.

Por otra parte, Pérez considera que un factor que incide en la baja de asesinatos es el trabajo interdisciplinario del OIJ y otros cuerpos policiales.

“Se han desarticulado una gran cantidad de estructuras criminales dedicadas a la delincuencia organizada, el narcotráfico, la legitimación de capitales e incluso el secuestro, esos trabajos policiales hacen que la incidencia criminal disminuya al sentir presión", afirmó Pérez.

Por su parte, el ministro de Seguridad, Michael Soto, se congratuló por la disminución en homicidios y argumentó que la mayor presencia policial en zonas conflictivas incidió en la estadística.

“Vimos que había conflictos entre grupos de una zona determinada y pusimos oficiales ahí. Además, se quitaron armas de todo tipo", mencionó Soto.

El jerarca destacó que prevenir este tipo de hecho delictivo es difícil, tomando en cuenta que algunos se gestan dentro de viviendas o en sitios privados, pero que su labor como ministro es tener a su equipo en las calles, patrullando e incautando armas.

Estadística de homicidios.
Estadística de homicidios.
Crímenes ligados al narco

Según las cifras judiciales, la mayor cantidad de asesinatos en Costa Rica tienen como móvil el ajuste de cuentas-venganza, ya que de los 586 homicidios, 294 (50%) fueron por este motivo.

De esos 294, 184 están relacionados directamente con grupos narco y delincuencia organizada, explicó Verónica Pérez.

“Hay un aumento en los crímenes vinculados al narcotráfico”, expresó.

Además, 14 mujeres relacionadas con organizaciones de ese tipo fueron asesinadas durante el 2018.

Para Pérez ese es un reflejo del auge de participación de esta parte de la población en temas de drogas.

Información actualizada a las 4:31 p. m. con más datos del OIJ y de Seguridad Pública.