Esteban Oviedo. 15 junio
Claudia Esperanza Aguilar Garza, empleada de la cancillería salvadoreña, y su esposo de origen alemán, Nils-Sjard Shulz, en juicio el 12 de junio. Imagen de La Prensa Gráfica
Claudia Esperanza Aguilar Garza, empleada de la cancillería salvadoreña, y su esposo de origen alemán, Nils-Sjard Shulz, en juicio el 12 de junio. Imagen de La Prensa Gráfica

Una bebé costarricense habría sido obtenida por una pareja conformada por una salvadoreña y un alemán mediante una plataforma ilegal de adopciones, informó el diario salvadoreño La Prensa Gráfica.

El caso está actualmente en juicio en El Salvador, en el Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador, en donde los esposos afrontan el cargo de adopción irregular.

Según La Prensa Gráfica, los hechos ocurrieron en el 2016. Según la acusación, Claudia Esperanza Aguilar Garza, empleada de la cancillería salvadoreña desde hace diez años, y su esposo de origen alemán, Nils-Sjard Shulz, contactaron a una costarricense de apellido Guerrero, de 22 años en aquel momento, mediante la plataforma.

La mujer estaba en “condición de vulnerabilidad” porque su familia desconocía que estaba embarazada, argumentó la Unidad Especializada de Trata y Tráfico Ilegal de Personas de la Fiscalía General de la República de El Salvador.

La pareja, entonces, la convenció de que diera a luz en El Salvador con todos los gastos pagados y definieron un plan para quedarse con la bebé costarricense identificada en el proceso judicial solo como S. A.

Guerrero llegó a El Salvador el 28 de julio de 2016 y su hija nació el 21 de agosto de 2016, de acuerdo con los registros que cuentan los investigadores.

De acuerdo con la acusación, como Aguilar Garza trabajaba en la Cancillería, le envió una carta falsa a la mujer costarricense para ayudarle a engañar a su madre.

La carta decía que el Estado de El Salvador le había dado una pasantía.

Se la manda y la víctima con eso engaña a su madre en Costa Rica, y la madre le permite el viaje. La madre de la víctima desconocía que estaba embarazada", dijo la fiscal a cargo del caso, según reseña la Prensa Gráfica.

En el momento de dar a luz, Nils-Sjard Shulz llevó a la madre de la bebé al hospital y se hizo pasar como su esposo para engañar a los doctores, lo que permitió que la niña, al nacer, quedara automáticamente registrada como su hija, con la ciudadanía salvadoreña.

No obstante, la abuela de la bebé se dio cuenta de lo que ocurrió porque, cuando Guerrero regresó a Costa Rica, notó que estaba deprimida y le preguntó el motivo.

Ella le contó lo que había decidido, por lo que la madre decidió denunciar con las autoridades costarricenses, dice el diario salvadoreño.

Incluso, un costarricense de apellidos Cornejo Moya, que era la pareja de Guerrero, fue enviado a seis meses de prisión preventiva por parte del Juzgado Penal del I Circuito Judicial de San José (Costa Rica) por, supuestamente, participar en la gestiones para pasar el bebé de su compañera a la pareja salvadoreña.

En efecto, en octubre del 2017, el Juzgado Penal de Goicoechea dictó seis meses de prisión preventiva contra un hombre de apellidos Cornejo Moya, como sospechoso de dar en adopción a una hija suya de manera ilegal.

La investigación del caso se desarrolla de manera conjunta entre la Fiscalía y la Unidad de Trata y Tráfico de Personas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), bajo el expediente 17-000023-1321-PE.