Carlos Arguedas C.. 26 febrero
El asesinato del colegial se produjo el miércoles anterior a las 9:40 p.m. , en el lugar conocido como la Carbonera, en Santa Rosa de Paso Ancho. Foto: cortesía de Luis Manuel Madrigal
El asesinato del colegial se produjo el miércoles anterior a las 9:40 p.m. , en el lugar conocido como la Carbonera, en Santa Rosa de Paso Ancho. Foto: cortesía de Luis Manuel Madrigal

El Colegio Ricardo Fernández Guardia, donde estudiaba un muchacho de 14 años acribillado el miércoles anterior de 10 balazos en La Carbonera de Santa Rosa de Paso Ancho, San José, suspendió las clases presenciales.

La medida la adoptó el centro educativo “ante los acontecimientos ocurridos el día miércoles y en procura del interés superior del estudiante. Como medida preventiva durante el mes de marzo se estará trabajando desde la virtualidad”.

Así lo dio a conocer el director del colegio, Lenín Fernando Alvarado Porras, mediante una circular. En el documento señaló que la decisión se adoptó: “ante los acontecimientos ocurridos recientemente y en aras de salvaguardar la seguridad de los estudiantes y personal destacado en el centro educativo y con el visto bueno de la Dirección de Gestión y Desarrollo Regional”.

Aunque se intentó obtener su versión sobre la medida, no fue posible contactarlo. Igualmente, se enviaron varias consultas a la oficina del prensa del Ministerio de Educación Pública pero al momento de cerrar esta nota no habían respondido.

Por su parte, Randall Picado, jefe de la Fuerza Pública en San José, dijo que para mantener la tranquilidad tanto en Paso Ancho (donde se produjo el crimen), como en Colonia Kennedy, ubicada a dos kilómetros de distancia del sitio del homicidio, aumentaron los patrullajes policiales.

“Desde el momento de los hechos tenemos un fuerte dispositivo. hemos incrementado patrullajes en todos los barrios. Este viernes se le dio acompañamiento al funeral (fue al mediodía en el cementerio de San Sebastián)”, agregó.

Picado hizo ver que el ataque a balazos en que murió el muchacho “no fue en el colegio, ni fue afuera del colegio. Ni fue contra muchachos vestidos con el uniforme de colegio. Fue contra un grupo de muchachos en vía pública en La Carbonera a las 9:40 p. m. que está muy distante de donde está el colegio”.

El jefe policial manifestó que este viernes habló por teléfono con Rocío Solís, quien es la Contralora de Servicios Estudiantiles del Ministerio de Educación Pública (MEP), para retomar un serie de programas preventivos que debido a la pandemia de covid-19 se debieron suspender.

“Me dijo que nos sentáramos a hablar para ver si retomamos lo que hacíamos hace algunos años, en algunos colegios donde había problemas con droga, que empezáramos los trabajos de prevención con charlas y que se incluyera a los padres. El problema es que la pandemia mató todo lo que es prevención en los centros educativos y ahora es imposible decirles dennos tres horas para darles charlas, porque ellos están de manera virtual”.

Brutal ataque

El asesinato del colegial se produjo durante una balacera el miércoles anterior, en el lugar conocido como la Carbonera, en Santa Rosa de Paso Ancho, en el distrito de San Sebastián, al sur de San José.

En el tiroteo, que se produjo en plena vía pública, el adolescente recibió 10 balazos, mientras que otras cuatro personas resultaron heridas. Se trata de otros dos menores de 17 años y dos adultos de 22 años.

El muchacho fallecido presentaba heridas de arma de fuego en abdomen, cuello, manos y piernas. La víctima cursaba octavo año en el Colegio Ricardo Fernández Guardia. Estaba en la sección 8-6.

Él y los otros afectados se encontraban en una acera cuando llegó al lugar un automóvil de color blanco, del cual descendieron, al parecer, tres sujetos que les dispararon con armas de fuego.

Aunque los individuos se dieron a la fuga, a kilómetro y medio de distancia, en las cercanías de la venta de repuestos la Guacamaya, se toparon con oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) de la Fuerza Pública, que al observar el vehículo trataron de detenerlo, pero los ocupantes abrieron fuego.

La Policía inició una persecución hacia el oeste, por la carretera de Circunvalación, que concluyó en el puente peatonal entre Hatillo 6 y Hatillo 5 (a tres kilómetros de distancia de la Guacamaya), cuando los oficiales lograron cerrarle el paso al automóvil.

Después de otro intercambio de disparos, se logró detener a cuatro hombres que, según se presume, serían los ejecutores de la balacera en Paso Ancho.

El móvil del ataque a balazos es la disputa por el control de territorios para la venta de drogas que tienen dos grupos criminales.