
Las autoridades costarricenses extraditaron, la mañana de este jueves, a un colombiano de apellido Céspedes, presunto integrante del Clan del Golfo, una organización internacional dedicada al tráfico de drogas que habría operado, al menos desde el 2008, entre Colombia, Centroamérica y Norteamérica.
La entrega de Céspedes es temporal, según confirmó el fiscal general de la República, Carlo Díaz, quien explicó que el trámite fue avalado por el Tribunal Penal de Limón.
Esto significa que el sujeto será juzgado ante la Corte Federal para el Distrito Este de Texas por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico internacional, pero deberá regresar a Costa Rica a terminar de descontar una pena de nueve años de prisión, que ya se le había dictado por infringir la ley sobre estupefacientes en la modalidad de posesión, almacenamiento y transporte de drogas.

En Estados Unidos, la acusación formal fue emitida por un Gran Jurado Federal del estado de Texas y el sujeto tiene además una orden de captura vigente. De acuerdo con la investigación desarrollada por las autoridades estadounidenses, el imputado tendría un rol de dirección y coordinación dentro del Clan del Golfo.
El Ministerio Público indicó que la diligencia de extradición es el resultado de coordinaciones realizadas entre la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA), la Fiscalía costarricense y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en el marco de los mecanismos de cooperación judicial internacional.
“La coordinación permanente con autoridades de otros países fortalece la persecución penal, evita la impunidad y contribuye a enfrentar de manera conjunta las estructuras criminales que operan más allá de las fronteras nacionales”, aseveró la Fiscalía tras la entrega del extranjero.
