
Nader Abuawad Abuadeh, el ciudadano hispano-palestino acusado por el gobierno por presuntos vínculos con Hamás, fue deportado.
Así lo confirmó la tarde de este miércoles la Dirección General de Migración y Extranjería.
Según esa entidad, el proceso se realizó en coordinación con la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS) y la Unidad Especial de Intervención (UEI), y concluyó con la deportación de Abuawad, originario de Cisjordania.
Según Migración, como parte de las diligencias relacionadas con este caso, también investiga a una funcionaria de esa entidad por presuntamente haber facilitado la permanencia del joven de 26 años en territorio nacional.
Abuawad, de nacionalidad palestina y española, fue aprehendido el pasado 22 de junio en Desamparados de Alajuela por presuntos vínculos con Hamás. Tras la detención, le fue dictada una medida cautelar que implica la detención administrativa provisional.
Por este caso, un ciudadano presentó un habeas corpus, el cual fue rechazado por la Sala Constitucional.
La Nación consultó a Migración el destino al que fue enviado Abuawad Abuadeh. Sin embargo, no se obtuvo respuesta al cierre de edición.

Familia desconoce paradero
El vocero de la familia, Dionisio Guillén, explicó que la familia Abuawad en Costa Rica considera que las autoridades están “precipitando una medida extrema”.
“Sin cumplir la terminación del debido proceso, audiencia administrativa ni oportunidad de justicia cautelar judicial, todo furtivamente, sin previa comunicación a sus abogados o mínima información familiar; siquiera sobre su estado de salud física, mental y emocional, su ubicación actual y su eventual destino”, explicó a La Nación.
Agregó que temen que haya sido enviado en un “avión de bandera desconocida” y conocen que no posee tarjeta, dinero ni objeto personal, más que la indumentaria puesta.
“Se rumora la interposición de un recurso de habeas corpus. De ser cierta su deportación, se espera tenga paradero final en el Reino de España o en otro país donde esté seguro y sea posible proveerle pronta y adecuada asistencia", finalizó el vocero, al confirmar que aún no tienen certeza de que fue finalmente deportado.
Niegan vínculo con Hamás
A finales de junio pasado, Guillén había explicado a La Nación que una parte de la familia niega los vínculos con la organización Hamás y otra desconoce cualquier antecedente.
Según el vocero, “(la familia) entre su incredulidad convencida y su negación categórica de las mismas, se inclinan a creer que él está siendo víctima de persecución xenofóbica atizada por la estigmatización estratégica de ciudadanos palestinos alineándolos a actuaciones o propensiones terroristas, descalificación intensificada proporcionalmente por causa o con ocasión de la actual agudización de la conflictividad en próximo Oriente”, explicó el vocero de la familia.

Según explicó el vocero en ese momento, Migración estaría utilizando una causal prevista en la legislación costarricense relacionada con la existencia de antecedentes que puedan representar una amenaza para la seguridad nacional, el orden público o la salud.
Reafirmó que no se le atribuía ningún delito penal, sino que se buscaba deportarlo del país por esos supuestos vínculos que, a su vez, la familia niega.
En consonancia con gobiernos como Estados Unidos o Israel, en abril pasado, el Gobierno de Costa Rica calificó a Hamás como “organización terrorista”
