
Un exoficial de la Policía de Tránsito fue condenado a dos años de prisión e inhabilitado para ejercer cargos públicos por el mismo periodo, tras comprobarse que solicitó ¢10.000 a un conductor durante un control vial en Alajuela.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Penal de Hacienda y de la Función Pública, en el II Circuito Judicial de San José, contra un hombre de apellido Araya, quien fue hallado responsable del delito de concusión.
Los hechos ocurrieron el 9 de octubre de 2021. Según la investigación judicial, Araya participaba en un operativo de carretera cerca del puente de Itiquís, en la vía que comunica el cantón central de Alajuela con San Isidro.
En ese punto detuvo a un conductor de apellido Quirós, quien manejaba un camión.
Aunque el chofer no estaba cometiendo ninguna infracción, el oficial le solicitó sus documentos y, según la acusación, le insinuó que “lo ayudara”, dando a entender que debía entregarle dinero para evitar una multa.
Ante la situación, el conductor entregó ¢10.000. Tras recibir el dinero, el oficial simuló confeccionar una boleta de tránsito sin detallar faltas.
El tribunal determinó que el ahora exoficial abusó de su cargo para obtener un beneficio económico indebido.
Sin embargo, se le otorgó el beneficio de ejecución condicional de la pena por un plazo de tres años. Esto implica que el sentenciado no cumplirá prisión efectiva, siempre y cuando no cometa un nuevo delito doloso con una pena superior a seis meses durante ese periodo.
El delito de concusión, según el artículo 355 del Código Penal, castiga con prisión de dos a ocho años a los funcionarios públicos que, aprovechándose de su cargo, inducen u obligan a una persona a entregar dinero u otros beneficios de forma indebida.
