
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) declaró alerta verde para el volcán Poás, debido al incremento en su actividad durante los últimos días.
Según detalló Alejandro Picado, presidente de la CNE, la medida en el Parque Nacional Volcán Poás no implica medidas adicionales ni el cierre de las instalaciones, sino que funciona como un mecanismo para reforzar la vigilancia técnica y operativa del volcán.
“A las personas que residen en sectores aledaños, se les solicita mantenerse atentas ante la posible caída de ceniza y emanación de gases. En caso de presentarse, seguir las recomendaciones como el uso de mascarilla y el resguardo del alimento de mascotas en zonas techadas", explicó Picado.

“Se mantiene comunicación constante con los comités municipales y comunales de emergencia de la zona, para fortalecer el seguimiento y la coordinación interinstitucional”, agregó.
Además, la CNE solicitó a los turistas ingresar al parque únicamente por los puntos autorizados por la administración y mantenerse informados mediante los canales oficiales.
Estado del volcán
El volcán Poás mantiene una actividad eruptiva constante en los últimos años, con episodios de emisiones de ceniza, gases y explosiones de distinta intensidad. El pasado 27 y 28 de abril, registró dos erupciones en un lapso de 13 horas.
Según el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) de la Universidad Nacional (UNA), el volcán presenta actualmente una actividad estable, aunque con señales de movimiento interno variables.
Los especialistas indican que persiste el registro de tremor —una vibración interna volcánica— con fluctuaciones en su intensidad y frecuencia.
Además, la dispersión de los gases está condicionada por el clima: el viento sopla hacia el suroeste y la nubosidad en la cima aumentó rápidamente durante la jornada. Actualmente, el Poás se clasifica en nivel de actividad 2 (advertencia), lo que exige un monitoreo permanente.
