
Una estructura criminal conocida como los Talibanes, que operaba desde 2021 en Los Chiles de Alajuela, tenía roles bien definidos para cada integrante con el fin de traficar migrantes, robarles y garantizar la impunidad con la ayuda de policías, según detalla el expediente del caso.
La organización, investigada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Los Chiles, se dedicaba al tráfico ilícito de personas, robos agravados, venta de drogas y homicidio, aprovechándose de la condición migratoria irregular de sus víctimas.
Este martes, en el primer megaoperativo del año y luego de 51 allanamientos, las autoridades lograron detener a 56 sospechosos de integrar la banda que opera en ese cantón fronterizo. Cuatro de los detenidos son oficiales de la Fuerza Pública y uno de ellos de la Policía Migratoria.
La mayoría de las intervenciones, que iniciaron a la 02:30 a.m., tuvieron lugar en el centro de Los Chiles y abarcaron otras localidades hacia el puesto fronterizo de Tablillas.
Según las investigaciones y registros, la estructura, denominada Talibanes, pues así se identificaban sus cabecillas, generaba ¢70 millones por mes, ya que por día movilizaban entre 150 y 200 migrantes.
“En días festivos pues la cantidad era mucho mayor”, detalló Michael Soto, director interino de la Policía Judicial, quien estuvo presente en el operativo.
Al grupo se le asocia con un asesinato ocurrido en junio del año pasado. La hipótesis principal es que dos presuntos miembros de los Talibanes habrían abordado a Nelson Duarte García en las inmediaciones del puesto de Tablillas y lo subieron a un vehículo con rumbo al centro de Los Chiles.
En el trayecto agredieron al ofendido, de 30 años, lo golpearon y atacaron con un objeto punzocortante para despojarlo de un dinero que portaba; luego lo lanzaron desde el vehículo en movimiento y, pese a que luego fue auxiliado y llevado al hospital de la zona, murió minutos más tarde.
Los coyotes
Según el expediente del caso, los “coyotes” captaban a personas de origen nicaragüense o de otras nacionalidades que querían ingresar a nuestro país, para ofrecerles el servicio de traslado por un costo que iba desde los ¢3.000 hasta los ¢18.000.
Los sospechosos coordinaban mediante llamadas telefónicas con los “transportistas” ubicados en territorio costarricense y guiaban a los migrantes para que ingresaran por puestos no habilitados, evadiendo los controles migratorios.

Ojos en la frontera
Una vez que los migrantes cruzaban, entraban en escena los “informantes” o “vigilantes”, quienes se ubican en lugares estratégicos para monitorear y alertar a los transportistas sobre los movimientos de cuerpos policiales. Reportaban la entrada y salida de unidades policiales desde y hacia las zonas de captación de migrantes en las inmediaciones de la frontera con Nicaragua y así garantizaban que el traslado se hiciera sin contratiempos.
Los transportistas
Por su parte, los “transportistas” se ubicaban en las inmediaciones de la frontera y esperaban a ser contactados por los “coyotes”, para llevar a las personas migrantes en vehículos particulares hacia suelo costarricense.
Sin embargo, durante la ruta y después de ocultarlos de las autoridades, era cuando ocurría el engaño, pues “mediante intimidación, violencia, armas de fuego y cuchillos, despojaban a las víctimas de sus teléfonos y dinero en efectivo”. Cuando dejaban a los ofendidos sin sus bienes, los abandonaban a su suerte.

Participación policial
Según la pesquisa, para que la operación funcionara “sobre seguro”, el grupo delictivo contaba con la participación de cuatro oficiales de Fuerza Pública y un policía de Migración quienes, al parecer, facilitaban la ejecución del tráfico ilícito.
Su colaboración ocurría de dos formas: omitían solicitar a los migrantes en los puestos de control la documentación de ingreso al país y alertaban a los sospechosos sobre la presencia policial en carretera, “garantizando la impunidad de sus actos”.
En esta causa también se investiga si los Talibanes ejercían extorsiones contra autobuseros a quienes obligaban a bajar a las personas extranjeras en puntos de su dominio para, una vez allí, ofrecer a los migrantes pasarlos por puntos ciegos de la frontera.
Esta organización también estaría detrás de diversos accidentes que han cobrado la vida de migrantes de origen venezolano, cubano y de otras nacionalidades, quienes, a merced del grupo delictivo, eran sometidos a cobros excesivos por guiarlos hasta territorio nicaragüense.
Los detenidos
De acuerdo con el informe del OIJ, los detenidos son 48 hombres y 8 mujeres. La Policía Judicial no precisó cual de los cinco agentes aprehendidos es parte de la Policía de Migración.
Hombres:
- Martínez, nicaragüense.
- Espinoza.
- Tellez, nicaragüense.
- Pérez.
- Molina.
- Vega.
- Bonilla.
- Arias.
- Díaz, nicaragüense.
- Urrutia.
- García.
- Requene.
- Flores.
- Salinas, nicaragüense.
- Ocon, nicaragüense.
- Salinas, nicaragüense.
- Salinas, nicaragüense.
- Sandoval, oficial de Fuerza Pública.
- Rocha, oficial de Fuerza Pública.
- Morales, oficial de Fuerza Pública.
- Molina, oficial de Fuerza Pública.
- Jarquín, oficial de Fuerza Pública.
- Centeno, nicaragüense.
- Peters, nicaragüense.
- Salinas, nicaragüense.
- Mora.
- Bonilla.
- González.
- Henríquez.
- Córdoba.
- Montenegro.
- Dávila.
- Molina.
- Sevilla, nicaragüense.
- Molina.
- Rojas.
- Izaguirre, nicaragüense.
- Peralta, nicaragüense.
- Angulo.
- Sandoval, nicaragüense.
- Ortega.
- Huete, nicaragüense.
- Salina.
- Sandoval, nicaragüense.
- Salinas, nicaragüense.
- Hernández, nicaragüense.
- Olivas.
- Guadamuz.
Mujeres:
- Martínez, nicaragüense.
- Pérez.
- Rodríguez, nicaragüense.
- Huete, nicaragüense.
- Ramírez.
- Urbina, nicaragüense.
- Serrano, nicaragüense.
- Mondragón.

Todos fueron trasladados en un autobús y vehículos de las autoridades judiciales y serán remitidos al Ministerio Público para que se les determine su situación jurídica.
Al cierre de las operaciones se contabilizan más de 15 vehículos viejos incautados, presuntamente utilizados para el transporte de migrantes. Las autoridades llevaron cabezales con estructuras tipo araña, para facilitar el traslado de los bienes a un patio policial.
En cuanto al dinero decomisado, las autoridades detallaron que el efectivo en distintas divisas evidencia el alcance internacional de la red. El monto total incluye ¢9.913.000, $2.400 y €1.485. También se hallaron 226.315 córdobas nicaragüenses ($6.286), 3.506 pesos cubanos ($146); así como moneda de Guyana, Canadá, México, Honduras y Guatemala.
Durante las diligencias, también se incautaron tres teléfonos celulares que serán sometidos a análisis forense.
Colaboró en esta información Yucsiany Salazar.
