Alexi Meléndez León, detenido en setiembre del 2024 como sospechoso de liderar en Costa Rica a una célula del Clan del Golfo, es conocido en el ambiente criminal y entre autoridades policiales del continente como uno de los Siete Tiburones del Pacífico, por su posición estratégica en las rutas del narcotráfico.
Meléndez se convirtió este lunes en uno de los más recientes extraditables, solicitado por el Distrito Este de Texas, Estados Unidos, para que responda por acusaciones relacionadas con narcotráfico.
Dos días después, este miércoles, la pinza de este caso terminó de cerrarse con la captura de Freddy Enrique Gómez Ortiz, presunto encargado de logística de la organización criminal liderada por Meléndez, alias Comando o Volvo y de su mano derecha, Jeffry Arosemena Siles, conocido como Corporación.
La Fiscalía Adjunta Contra la Legitimación de Capitales y Persecución Patrimonial y agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), desplegaron un enorme operativo durante la madrugada que permitió su captura en una extensa propiedad ubicada en calle Barrantes, en Santiago de San Ramón, perteneciente a Gómez Ortiz.
El sujeto, de origen colombiano, era el último que faltaba por detener dentro del caso Shark. A él se le investiga por legitimación de capitales y tráfico internacional de drogas.
Pieza clave
Según el expediente, Gómez Ortiz tenía un papel clave en la estructura ya que las investigaciones lo perfilan como el presunto “encargado de logística de la organización, ubicando empacadoras de piña donde salía la droga, así como con personas extranjeras con quienes se estaría comercializando".
Su rol, de acuerdo con la pesquisa, consistía en garantizar que la cocaína saliera de Costa Rica oculta en contenedores de piña y otras frutas.
Además, en una de las conversaciones interceptadas por los agentes judiciales y que trataba sobre los tiempos de tránsito marítimo hacia España, quedó en evidencia que el colombiano manejaba al detalle las rutas navieras. El imputado aseguró en un audio: “Igualmente lo que necesite, explicación, lo que sea me dice, yo manejo todo eso al dedillo”.
La organización criminal utilizaba empresas fachada para enviar la droga a puertos como Róterdam en Países Bajos; o Algeciras y Málaga en España. La investigación señala que el sospechoso instruía sobre qué navieras utilizar para evitar inspecciones rigurosas, tal y como se conoció en una de las comunicaciones interceptadas: “Este puerto es muy noble y como no es principal no molestan mucho”, refiriéndose a una terminal en Málaga.
Luz blanca
De los seguimientos a Gómez Ortiz y Arosemena Siles (este último en prisión preventiva), se determinó que hicieron viajes conjuntos relacionados con la operación criminal. Uno de ellos ocurrió el 2 de abril de 2022, ambos “salieron juntos con destino a Alemania, y, posteriormente en julio del mismo año, viajaron juntos a Colombia”, regresando al país con sujetos reconocidos policialmente por “dedicarse al blanqueo de capitales provenientes del narcotráfico”.
Las intervenciones telefónicas evidenciaron el uso de lenguaje codificado. En un intercambio de mensajes, Gómez Ortiz hacía referencia a “luz blanca” para coordinar un envío. Los investigadores interpretaron que lo usual es decir ‘luz verde’, por lo que Gómez estaría haciendo referencia a cocaína.

Asimismo, se detectó una conexión directa con España a través de una sociedad vinculada con Gómez Ortiz. Las autoridades rastrearon una disputa legal en Madrid y contactos con un sujeto de apellidos Caballero León, para la recepción de los contenedores. La estructura incluso poseía una empresa fachada en Europa, utilizada para dar apariencia de legalidad a los envíos.
Patrimonio injustificado
La Fiscalía sostiene que Gómez Ortiz incrementó su patrimonio de manera injustificada mediante la compra de bienes muebles e inmuebles utilizando testaferros y personas jurídicas.
Específicamente, se investiga la adquisición de la finca donde residía en San Ramón. Según el expediente, en julio del 2021, el sospechoso adquirió la propiedad mediante una sociedad “con la finalidad de ocultar el origen ilícito de los fondos e insertarlos a la economía nacional”.
Para justificar la compra, simuló una hipoteca que fue cancelada en tiempo récord, una maniobra para “ingresar así dinero de origen ilícito a la economía costarricense”, se lee en el legajo judicial.
Además de la vivienda, las autoridades tienen en la mira varios vehículos de alta gama, incluyendo un Toyota Hilux, los cuales Gómez Ortiz mantiene bajo su “posesión, uso y disfrute”, aunque registralmente aparecen a nombre de terceros.
Conexión con Clan del Golfo
El caso Shark es una de las investigaciones más importantes contra el crimen organizado en el país, Meléndez León, cabecilla de la red, es considerado uno de los Siete Tiburones del Pacífico, individuos radicados en diferentes sitios en América que controlan las rutas del narcotráfico del Clan del Golfo desde Colombia, a través de las aguas del Pacífico.
El 17 de setiembre del 2024, el OIJ ejecutó 23 allanamientos que resultaron en la detención de nueve personas, incluyendo a Meléndez León y a un pastor evangélico de apellidos Barboza Pilartes, oriundo de Aguas Zarcas de San Carlos.
Las autoridades judiciales sospechan que Barboza, por medio de sus empresas, se encargaba de blanquear el dinero que conseguía la banda por el tráfico internacional de cocaína. La investigación contra el religioso se derivó de una denuncia anónima que señalaba que el pastor “pasó de trabajar como peón en una piñera, a tener un imperio en la localidad de Aguas Zarcas y alrededores”.
Durante el registro en la propiedad de Gómez Ortiz, quien tiene 52 años, los agentes del OIJ y la Fiscalía decomisaron ¢14 millones en efectivo, seis celulares, un arma de fuego y documentación de interés para la investigación.

