Los presuntos sicarios que formaban parte del brazo armado de la organización de Ronney José Ríos Oconitrillo, alias Coco Guácimo, recibían sumas de varios millones de colones por cometer asesinatos y labores previas de vigilancia para asegurar la muerte de sus víctimas, según reveló este viernes la Fiscalía.
Luego de los allanamientos ejecutados en Limón, José Mena, fiscal adjunto de Pococí, explicó que la investigación del caso Tridente permitió determinar que los sospechosos tenían funciones definidas antes de ejecutar los ataques.
“Tenían un rol operativo definido, asignaciones diferentes de vigilancias, de fijaciones de lugares y de abordajes precisamente para asegurar el resultado muerte de las víctimas”, explicó Mena.
El fiscal confirmó que durante la investigación surgió información sobre pagos de hasta ¢2 millones por algunos homicidios. No obstante, precisó que lo acreditado hasta ahora apunta, en términos generales, a “sumas bastante cuantiosas de millones de colones”.
La Fiscalía considera que este grupo constituía el brazo armado más fuerte de la organización de Coco Guácimo y lo vincula con al menos siete homicidios, varias tentativas de homicidio, asaltos y otros delitos.
Coco Guácimo murió el pasado 24 de julio, durante el operativo del OIJ en San Bernardino de Horquetas de Sarapiquí que terminó con la captura de Alejandro Arias Monge, alias Diablo.
El fiscal general, Carlo Díaz, describió a Coco Guácimo como un lugarteniente de Diablo dedicado presuntamente al narcotráfico en la zona.
Tres asesinatos en tres días dieron origen al caso Tridente
La investigación tomó fuerza después de un violento fin de semana de mayo del 2025, cuando tres personas fueron asesinadas en días consecutivos: viernes, sábado y domingo.
Uno de los hechos ocurrió el 17 de julio de este año en el barrio Río Seco, en Los Geranios de Guácimo, cuando dos sujetos atacaron con arma de fuego a Gilber Fuentes Mora.
Al parecer, el crimen de Fuentes Mora, quien tenía 32 años y era empleado de la municipalidad local, habría obedecido a un diferendo por un préstamo gota a gota.
Esa sucesión de crímenes llevó a la Fiscalía y al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a profundizar la investigación para determinar si existía una relación entre los hechos.
Conforme avanzó la investigación, las autoridades lograron, según Mena, vincular a los sospechosos con otros ataques ocurridos posteriormente, hasta atribuir al grupo al menos siete homicidios.
Entre los casos investigados también figura un asesinato en el que una menor de edad resultó herida, así como la muerte de un empleado municipal en Guácimo.
Detenido ‘Care’malo’ y seis más
La investigación desembocó la madrugada de este viernes en una serie de allanamientos en Guácimo y otros sectores de Limón que dejaron siete personas detenidas, según confirmó Mena.
Díaz explicó que el objetivo de las diligencias era golpear el brazo armado que habría quedado de la estructura de Coco Guácimo.
Entre los principales objetivos figuraba un joven de apellidos Abarca Solano, conocido como “Care’malo”, detenido tras ocho allanamientos de este viernes 14 de agosto, a quien las autoridades consideran como uno de los integrantes de mayor rango dentro del grupo.
“Es, llamémoslo así, el segundo a bordo. Es un sujeto bastante joven, pero se indica que podría ser su líder de esta organización”, manifestó Díaz.
Las investigaciones vinculan a Ríos Oconitrillo, alias Coco Guácimo, con la organización de Diablo. Según Mena, el grupo no se habría limitado al tráfico de drogas, sino que también estaría relacionado con extorsiones y cobros a comerciantes de Guácimo.
En octubre de 2025, La Nación publicó que varios comerciantes de Guácimo sufren desde tiempo atrás cobros ilegales por “protección” y que esa práctica abusiva era dirigida por la organización de alias Diablo, de la cual es socia criminal la estructura de Coco Guácimo.

