El alcalde del cantón de Montes de Oca, Domingo Argüello, relató a La Nación el martirio que vivió durante varios meses, en los que asegura haber sido víctima de extorsión por reclamos de hasta ¢10 millones.
El caso trascendió el pasado martes, luego de que agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmaron la detención de dos mujeres como sospechosas de cometer el delito. Se trata de Velásquez, de 43 años, y otra identificada como Rodríguez, de 21.
“Ha sido un proceso muy difícil para mí, un proceso donde esperaba que tarde o temprano llegara a su final, porque ya no encontraba más excusas para decirles que no tenía ni un abono”, lamentó el alcalde.
Argüello contó que él mismo fue quien acudió a interponer la denuncia como víctima de un hecho delictivo. Aseguró que, por recomendación de su abogado y las autoridades judiciales, no puede brindar detalles sobre cuándo ocurrieron los hechos, pero afirma que todo se originó a partir de una traición.

“No tiene que ver con mi labor como alcalde, es un tema personal (...) Fui víctima de la confianza depositada en una persona, la cual yo consideraba que era una amiga. Claramente no. Al verme en la posición en la que estoy trató de montarme una trampa”, dijo a este diario.
Aseguró ser un hombre soltero, con derecho a salir con quien quiera, siempre que no incurra en un acto ilegal. Ante rumores que circulan en redes sociales, desmintió que hubiera pagado servicios, sino que, por el contrario, aceptó una invitación para salir.

En ese encuentro dice haber sido drogado con alguna sustancia que al día de hoy desconoce y, desde entonces, comenzaron las amenazas para divulgar material audiovisual sensible. Al día siguiente de que ocurrió este hecho, dice, acudió a interponer la denuncia junto a su abogado.
Las mujeres habrían comenzado a extorsionarlo con ¢10 millones y posteriormente redujeron el monto a ¢6 millones. El alcalde indicó que el monto bajo porque él continuaba “dándoles largas”, para ayudar al proceso de investigación y porque tenía claro que no iba a pagar “ni un solo cinco”.
Afirma que a su celular han llegado imágenes, pero sostiene que no son reales. “Sabiendo cómo es la tecnología hoy, no sabés qué pueden sacar, qué pueden hacer, qué pueden montar. Si yo hubiera tenido algún temor de esto, yo no hubiera puesto la denuncia”, explicó.
El alcalde afirmó que tuvo que aguantar insultos y amenazas prácticamente diarias, al tiempo que le mentía una y otra vez a las sospechosas, diciéndoles que estaba consiguiendo el dinero.
Velásquez y Rodríguez fueron detenidas durante dos allanamientos ejecutados por la Sección de Delitos Varios de la Policía Judicial en Hatillo y San Rafael Abajo de Desamparados. Las pesquisas permitieron individualizar a las sospechosas y coordinar las detenciones.
En las viviendas de estas mujeres, las autoridades encontraron chalecos antibalas, cargadores, municiones y droga.
En los últimos meses, afirma el alcalde, la situación lo llevó a un límite de estrés que lo obligó a invertir mucho dinero en gastos médicos. Él asegura que desconocía, por completo, lo que hacían estas mujeres en su vida privada.
“Ahora (estoy) confiando en Dios y en la justicia, que sea pronta y cumplida. Incrementando medidas de seguridad para mi persona y mi familia; no me imaginé ese nivel, sinceramente. Hoy me tocó a mí. Lo hice pensando en que, de alguna u otra forma, puedo ayudar a ponerle un alto a este tipo de acciones. No confiemos en nadie”, concluyó Argüello.
