Hugo Solano, Ángela Ávalos. 14 mayo
Este lunes no hubo clases en el aula de la Escuela Poasito, donde estudiaba el niño de cinco años, que murió intoxicado el domingo. Foto: Albert Marín.
Este lunes no hubo clases en el aula de la Escuela Poasito, donde estudiaba el niño de cinco años, que murió intoxicado el domingo. Foto: Albert Marín.

La madre y el niño acababan de regresar de Nicaragua, era domingo pasadas las 6 p. m. De repente, vieron al menor corriendo y él mismo les mostró el envase del que había tomado.

"Desgraciadamente fue a tomar de ese producto porque tenía sed", comentó una tía política del niño, quien solo se identificó como Norma.

Cuando los padres se percataron de que el niño había ingerido una sustancia tóxica, intentaron auxiliarlo, le dieron leche, pero él se desmayó.

En vez del agua para quitar la sed, lo que el pequeño tomó fue un insecticida organofosforado que puede ser empleado en cultivos.

Aunque lograron trasladarlo, falleció al llegar al Hospital San Rafael de Alajuela.

Esta fue la tragedia que golpeó a la familia vecina de El INVU-Las Glorias, en Poasito de Alajuela

María Isabel Delgado, una vecina cercana dice que la misma noche del domingo escuchó llantos, pero fue hasta este lunes muy tempano que se enteró de la muerte del único hijo de la pareja.

"Hablé con la mamá como a las 5 a. m., me le acerqué para darle palabras de aliento. Ella no podía ni hablar, solo lloraba y lloraba", relató la mujer.

De lo que supo la lugareña, tanto el padre como la madre estaban en la vivienda cuando el pequeño ingirió la sustancia, porque supuestamente tenía sed. Al verlo enfermo, añadió, relataron que se lo "echaron al hombro" para buscar quién los llevaba al hospital.

Supuestamente, la primera persona que contactaron no les brindó ayuda, fue la Cruz Roja quien hizo el traslado.

La pareja tiene más de un año de vivir en este lugar. El padre del menor es nicaragüense mientras que la madre, de 26 años, es oriunda de Los Chiles. El niño había nacido en San Carlos.

Antes de vivir en Poasito, la pareja vivió en Río Cuarto de Alajuela.

La madre, de apellido Méndez trabaja en un hotel y el padre apellidado Torres, en un sembradío de fresas, tradicionales en la zona. Se desconocen las razones por las cuales la sustancia estaba en la vivienda.

Según la vecina, cada día la madre lleva a su hijo al kínder de la Escuela Poasito, y se turnaban quién lo recogía después de clases.

“Eran excelentes padres, a diario lo jalaban, lo montaban a caballo, y el chiquito también salía a jugar, incluso con los nietos míos, con carritos”, narró María Isabel Delgado.

En la comunidad de El INVU-Las Glorias, en Poasito de Alajuela, había gran costernación por la muerte del menor, hijo de una pareja que tiene año y medio de vivir en la zona. Foto: Albert Marín.
En la comunidad de El INVU-Las Glorias, en Poasito de Alajuela, había gran costernación por la muerte del menor, hijo de una pareja que tiene año y medio de vivir en la zona. Foto: Albert Marín.

Zayda Brenes, otra residente de Poasito, cuya hija era compañera de kínder del fallecido estaba muy dolida. "La noticia nos dejó consternados, máxime que conozco a los padres, porque mi hija fue compañera del chiquito durante dos años en el Cen-Cinái y luego en maternal".

Dijo que el padre del niño alquilaba un terreno donde se dedica al cultivo de fresas, en Fraijanes de Sabanilla, Alajuela.

Escuela de luto

El orientador del centro educativo, Rándall Luna Soto, describe al pequeño como alegre y muy amable. "Con las características de un niño de su edad, que brinca y juega", expresó.

Según el profesional, la escuela decidió suspender las clases en el aula de 23 estudiantes donde estaba el menor. Además, la maestra estaba muy afectada.

Luna explicó que hablaron con la docente y con el resto del personal para darles atención del duelo, como se sigue en estos casos.

En la escuela hay 280 alumnos, a quienes también se les habló del tema. Las clases solo se suspendieron en el aula del menor fallecido.

En el centro educativo dijeron que hace 17 años habían vivido un luto similar, cuando un niño murió en un accidente. Foto: Albert Marín.
En el centro educativo dijeron que hace 17 años habían vivido un luto similar, cuando un niño murió en un accidente. Foto: Albert Marín.

De acuerdo con Luna, el personal educativo permanece en contacto con la familia para ayudar en lo posible durante todo este proceso.

La vela del menor es en la iglesia evangélica Ciudad de Dios, en Poasito y el funeral será este martes en la mañana.

Recomendaron respetar la privacidad de la pareja en este momento tan doloroso, al tiempo que recordaron a los demás padres permanecer atentos para prevenir estos accidentes "que pueden ocurrir en cualquier momento".

El riesgo de llevar veneno a las casas

Varios productores de fresas de la zona, afirmaron que rara vez se usan insecticidas en los cultivos, máxime que personal del Ministerio de Agricultura y del Ministerio de Salud los visitan regularmente para certificar los productos.

Afirman que esos químicos se manejan solo en bodegas de acceso restringido.

Guillermo Rivera, agricultor de Fraijanes, dijo que desconoce lo ocurrido en el caso del menor fallecido, sin embargo admitió que hay personas que tienen el mal hábito de llevarse insecticidas agrícolas para la casa, para matar pulgas o para echarle a algunos plantas o cultivos y eso puede generar tragedias.

Freseros de la zona dijeron que los organofosforados se usan solo en casos excepcionales y se manejan con mucho rigor, ya que las fincas están certificadas. Foto: Albert Marín.
Freseros de la zona dijeron que los organofosforados se usan solo en casos excepcionales y se manejan con mucho rigor, ya que las fincas están certificadas. Foto: Albert Marín.
Segunda muerte infantil por tóxicos

De acuerdo con datos del Centro Nacional de Control de Intoxicaciones, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), esta es la segunda muerte de un menor por envenenamiento con tóxicos en lo que va del año, según los registros que ellos manejan.

El primer fallecimiento sucedió el 11 de abril, cuando murió un niño de 12 años. La semana anterior, además, murió un adulto de 50 años, informó la directora de ese centro, Ana Elvira Salas Herrera.

La especialista aclaró que la muerte de este menor de 5 años está en investigación. La información preliminar indica que su madre llamó el domingo al Centro a las 7 p. m., reportando "un trago de un atomizo para las fresas". El niño, en ese momento, presentaba vómitos.

Luego, a las 8:30 p. m., se recibe en el centro otra llamada, esta vez del Hospital San Rafael de Alajuela, donde les informan de que el niño ingresó salivando, con muchas secreciones y vómitos.

"No tenemos certeza de cuál sustancia química es. Quien nos va a decir la verdad de esto es Medicina Forense, en semanas o meses", aclaró Salas.

Basada en los síntomas (clínica) que presentó el niño, la especialista sospecha que podría tratarse de un inhibidor de colinesterasa.

"Puede ser un carbamato o un organofosforado. Las personas que ingieren uno de estos productos presentan vómitos, tienden a tener cuadros de diarrea, sudoración, salivan y producen muchas secreciones.

"Si el cuadro avanza, aparece la incontinencia de esfínteres, los pulmones se llenan de secreciones, baja la presión y la frecuencia cardíaca. Todo esto junto, provoca un paro", explicó al especialista.

Tenga a mano los números de emergencias: 9-1-1 y 2223-1028, del Centro Nacional de Intoxicaciones

La primera recomendación que da la especialista es tener a mano los números de emergencias (9-1-1) y el del Centro Nacional de Control de Intoxicaciones (2223-1028) para recibir las primeras indicaciones sobre qué hacer en caso de enfrentarse a un posible envenenamiento.

"Si los productos son de alta toxicidad, ni los mitos (dar leche o provocar el vómito) darán resultado. Lo que amerita es una intervención médica inmediata", advirtió Salas.

Otros cuidados

- Tener a mano la etiqueta del producto que se consumió para informar de esto a quien recibe la emergencia y facilitar la atención del paciente.

- Evitar trasvases de productos, ya sea entre tóxicos o de un tóxico a un envase de bebidas o alimentos. Esto dificulta la identificación de la sustancia y retrasa la atención de la emergencia.

- Si el tóxico cae en los ojos, lave abundantemente con agua del tubo por unos 15 minutos. Si entra por la boca, lave con agua, cepillo y pasta. Y si el producto entra en contacto con la piel, quite toda las prendas (incluidas alhajas) y báñese con agua y jabón abundantes.

En el 2015, ese centro reportó 3.376 intoxicaciones en niños de 12 años o menos. Tanto en el 2016 como en el 2017 la cantidad de atenciones estuvo en alrededor de 3.500 casos.

Los medicamentos son la primera causa de intoxicación (un 45%), seguidos por los productos del hogar (20%). En casi un 80% de los casos, los más afectados son chiquitos menores de 4 años.

Cuadro severo

Francisco Pérez Gutiérrez, director médico del Hospital San Rafael de Alajuela. afirmó que el menor ingresó con un cuadro muy severo después de ingerir accidentalmente el organofosforado.

Llegó en paro respiratorio al hospital, donde se le hicieron maniobras de resucitación durante 20 minutos, y no respondió.

"El niño empezó a convulsionar en la ambulancia. Prácticamente venía muerto", explicó Pérez.