Accidentes

Testigo de rescate de niño: ‘Daba miedo ver como pasó esa gente’

Vecinos de Pozos de Santa Ana llegaron a ayudar a víctimas de triple colisión; la sorpresa fue grande al saber de que se trató de un secuestro

Israel Zeledón Umaña es un agricultor de 68 años que estaba a las 9 a. m. de este jueves sentado debajo de un árbol en calle Gavilanes del barrio La Chispa en Pozos, Santa Ana, cuando vio un carro rojo y otro más pequeño que “pasaron volando” frente a él.

Este hombre fue uno de los testigos del rescate de un niño de dos años y medio, quien fue aparentemente secuestrado por una pareja de extranjeros. Fue el padre del menor quien llegó a salvarlo y su acción permitió la captura de los sospechosos.

Zeledón escuchó el estruendo a escasos 150 metros de su casa. En el sitio se topó a uno de los conductores que gritaba: “mi chiquito, mi chiquito”.

Para entonces, ninguno de los que habían llegado a ayudar entendían lo ocurrido. Pasaron algunos minutos antes de descubrir que los ocupantes de uno de los carros chocados, un Hyundai Accent Blue, eran los supuestos secuestradores de un niño, cuyo padre impidió la huida.

“Daba miedo ver como pasó esa gente. Yo dije ‘algo serio pasó’, al ver como llevaba el Land Rover al otro. Yo admiro a ese conductor, se la jugó al manejar con gas pimienta en los ojos y lo hizo para salvar al hijo que llevaban secuestrado”, expresó.

Con él coincide Esteban Castro, otro testigo, quien vio como el padre logró abrir la compuerta retorcida del Hyundai para sacar a su hijo. El menor solo sufrió golpes leves, lo mismo que la pareja de captores conformada por una nicaragüense de apellido Oporta y un francés apellidado Sacha.

El padre del menor también tenía golpes, pero lo más incómodo era el efecto del gas que le rociaron en los ojos.

Según Castro, la confusión inicial surgió porque la gente pensaba que los captores eran los padres del niño y que les habían golpeado el carro, pero les sorprendió saber que más bien iban huyendo con el menor.

Recordó que la pareja ocupante del Hyundai iba de negro, como uniformada, y la mujer rápidamente se quitó esa ropa que llevaba encima de un vestido.

“Los dos iban vestidos de policía. El señor (padre del niño) todavía se estaba limpiando los ojos cuando llegué” relató.

Los oficiales de la Policía Municipal de Santa Ana, entre ellos Guillermo Herrera y Eduardo Ceciliano tuvieron que sacar de la escena a la pareja antes de que los lugareños los vapulearan.

Según la versión que dio el tío del niño al policía Ceciliano, su hermano iba en el Land Rover Discovery a dejar al menor al kínder, pero al pasar por el puente cercano a la nueva sede de la Clínica Bíblica, en Pozos, una pareja de falsos policías le ordenó detenerse y luego de pedirle los documentos le lanzó gas mostaza en los ojos. Fue así como se apoderaron del niño.

Pese al efecto del gas, el padre los siguió un par de kilómetros hasta colisionarlos.

De acuerdo con el policía, la alerta les llegó de un grupo de vecinos organizados por medio de WhatsApp, pero solo se hablaba de un choque triple, pues en ese lugar nadie sabía lo que había pasado.

Hugo Solano C.

Hugo Solano C.

Periodista en la sección de Sucesos y Judiciales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica.