Accidentes

‘Estoy muerto, estoy muerto’, gritó pescador atacado por cocodrilo en Golfito

Amigo de la víctima golpeó al reptil en varias ocasiones hasta que soltó al afectado. Sin embargo, luego el animal lo volvió a atacar y lo arrastró hacia el río.

Lidier Murillo Gamboa, de 43 años, conocido como Yiyo, falleció la tarde de este miércoles 16 de febrero tras ser atacado por un cocodrilo en el río Coto, en el cantón de Golfito, Puntarenas. El hombre se encontraba pescando en el agua junto a su amigo, Álvaro ‘’Coyol’' Rodríguez, cuando sobrevino la tragedia que le cobró la vida.

Según el informe preliminar, los hechos sucedieron en el distrito de Guaycará, cerca de la desembocadura del río, a eso de las 3:30 p. m. Los dos hombres se encontraban pescando, uno en tierra y el otro en agua, cuando un cocodrilo americano emergió y arrastró a la víctima de sus extremidades.

‘’Yo lo oí gritando, pidiendo auxilio y me llamaba, Coyol, ayúdeme Coyol, corra, corra y yo me fui corriendo con el chuzo en la mano, y le había dado la mano y lo jalaba y un lagarto lo tenía agarrado de la pierna o el brazo. Lo jalaba, lo consumía para ahogarlo y yo lo agarre del brazo y lo jalaba’', relató don Álvaro al medio regional Colosal Informa.

Luego de que Rodríguez logró que el animal soltera a su compañero, procedió a sacarlo del río. El pescador corrió a pedir ayuda a otras personas que se encontraban en el río, cuando se percató de que el cocodrilo había jalado a su amigo de vuelta al agua.

‘’Yo me tiré desde arriba del paredón con un palo en la mano y le di por la frente, y me golpeé la costilla y ahí se lo volví a quitar. Y ya estando en la orilla, el bicho venía todo inflado a agarrarle los pies y yo con el palo le daba al paredón y al agua para aventarlo, para que se fuera. Y él pegaba gritos, que le dolía, que estaba muerto, ‘estoy muerto me dice, estoy muerto, me sacaste Coyol me dice, me sacaste’’’, comentó Rodríguez.

Rodríguez se quedó junto su amigo en lo que el personal de la Cruz Roja llegaba al lugar, pero debido a la remota ubicación de la zona, la ambulancia tardó varias horas en llegar. Cuando finalmente arribaron a la escena, Murillo Gamboa ya había perdido su vida.

Iván Sandoval, biólogo de la Universidad Nacional, explicó que los cocodrilos son “sumamente territoriales” y pueden atacar cuando las personas ingresan a su hábitat natural. Esa conducta es más evidente en ciertas épocas del año para proteger sus nidos, sus crías o sus zonas de reproducción.

Como consejo, manifestó que si una persona visita una zona donde hay cocodrilos, lo recomendable es no ingresar a su hábitat y no entrar en interacción directa con el animal. “Los incidentes con cocodrilos no son tan comunes, aunque la gente piense lo contrario, son uno o menos de uno por año. Sí hemos tenido eventos muy trágicos, hemos tenido fallecimientos de niños, de personas adultas, principalmente porque algunos de ellos estaban ingresando a los sitios a donde sabemos que hay cocodrilos”, precisó.

Recordó que la costumbre de algunas personas de alimentar a los cocodrilos ha favorecido que el animal se acerque cada vez más al humano buscando comida. Sin embargo, pidió con vehemencia que no se alimenten animales silvestres, para que, por ejemplo, no altere el comportamiento natural del reptil, que es esquivo.

Recientemente, funcionarios del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) acudieron a la Fiscalía para denunciar tours en los que se fomenta el acercamiento y la alimentación de cocodrilos. Se presume que la mayoría de los hechos están ocurriendo en Tárcoles, en Garabito de Puntarenas.

Al parecer, empresas organizan este tipo de peligrosos tours que infringen la Ley de Conservación de la Vida Silvestre; sin embargo, el Sinac no ha logrado identificarlas y hasta ahora solo ha podido presentar denuncias contra ignorado.

En un video circulado en redes sociales, se observa a un hombre alimentando un cocodrilo, aparentemente a la orilla del río Tárcoles. El sujeto se resbala y queda a centímetros de ser atrapado por el hocico del cocodrilo, luego el hombre recupera el balance, se aleja un poco de la orilla y el reptil se sumerge de nuevo.

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