
El abogado del estadounidense sospechoso del femicidio de una ciudadana argentina, ocurrido en Costa Rica, presentó una solicitud de “extrema urgencia” ante la Fiscalía de Santa Cruz, Guanacaste, para investigar la muerte de su representado, quien sufrió una caída estando en prisión.
La Fiscalía Adjunta de Liberia confirmó que el caso se encuentra en trámite por parte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Vladimir Muñoz, subdirector del OIJ, explicó que el cuerpo del extranjero está en la Medicatura Forense, a la espera de conocer el resultado de los exámenes patológicos y toxicológicos para determinar la causa y manera de muerte. “Se nos refiere que tuvo un accidente cuando se encontraba en el baño y producto de eso lo llevan al hospital donde fallece”, dijo Muñoz.
Jeffry Mora Sánchez, defensor de Ryan T. Page, fallecido el 11 de abril en el Hospital de Liberia tras una presunta caída en el baño del Centro de Atención Institucional (CAI) de esa ciudad, cuestiona las circunstancias del deceso.
El extranjero cumplía prisión preventiva tras ser detenido en febrero por el crimen de Florencia Candendo, cuyo cuerpo lo encontraron en el estero de playa Junquillal el 1.° de ese mes.
La defensa asegura que se enteró del deceso por una nota de prensa del Ministerio de Justicia y Paz, sin recibir ninguna comunicación oficial sobre las circunstancias o el estado del cuerpo. Mora Sánchez argumentó que “las circunstancias del fallecimiento son objetivamente sospechosas y deben ser tratadas como tales.”
El defensor enfatizó que, debido a que Page se encontraba bajo custodia exclusiva del Estado costarricense, su muerte “no admite presunción de naturaleza accidental.” Por el contrario, señala que corresponde al Estado demostrar mediante una investigación exhaustiva “que no existió responsabilidad estatal alguna.”
El exjuez penal citó la Convención Americana sobre Derechos Humanos, las Reglas Nelson Mandela y el Protocolo de Minnesota de las Naciones Unidas aplicable a muertes bajo custodia estatal, para sustentar sus alegatos.
Condiciones médicas previas
En el alegato, el jurista destaca que Page ingresó al centro penal con condiciones médicas documentadas que considera claves para la investigación: hallazgos sugestivos de fractura costal en el lado derecho, un trastorno de ansiedad con uso documentado de benzodiacepinas e historial de consumo de sustancias. Mora Sánchez argumenta que esas condiciones “son directamente relevantes para la determinación de las causas y circunstancias del fallecimiento.”
Para esclarecer el caso, la defensa solicitó al Ministerio Público ordenar una autopsia completa con documentación fotográfica, análisis toxicológico para detectar benzodiacepinas y opiáceos, y estudios radiológicos con atención especial a la región torácica.
También, exigió “que se notifique al equipo legal con al menos 24 horas de antelación para garantizar su derecho de nombrar un perito de parte”, detalla el documento con los alegatos.
Además, el abogado pidió el decomiso de las grabaciones de las cámaras de seguridad de la cárcel de los días previos al incidente, así como los expedientes clínicos del CAI Liberia y del hospital, las prendas del fallecido y los registros del personal penitenciario que tuvo contacto con Page.
Requisió al OIJ aplicar “un protocolo de cadena de custodia más riguroso” tanto en el hospital como en la escena del baño.
El escrito advierte de que cualquier demora podría causar la “pérdida irreversible de evidencia” y que la defensa se reserva el derecho de presentar denuncias penales “en caso de que no se garantice una investigación plena, independiente e imparcial”, concluyó el texto.
La Nación solicitó al Ministerio de Justicia una reacción sobre los señalamientos del abogado, sin embargo, no se recibió respuesta antes del cierre de esta nota.
