
A partir de hoy, Hija de Tigre abrió las puertas de su nueva tienda con un concepto que combina lo más reciente del diseño de moda y buen estilo con un ambiente acogedor y dirigido para la mujer fuerte y valiente de hoy.
Su propietaria, Gabriela Arroyo, comenzó esta aventura hace 30 años como una forma de apoyar la economía familiar y hoy es una empresa dirigida por tres mujeres que tienen en común la determinación y el buen gusto por las prendas femeninas.
El nuevo local es más amplio y se ubica en Pinares de Curridabat, 50 metros al este de la farmacia Fischel, con un área de 150 metros cuadrados. El horario es de lunes a sábado de 10 a. m. a 7 p. m., y domingos de 11 a. m. a 6 p. m., jornada continua.
"Es un sueño cumplido para mí, una gran satisfacción, pero sola no lo hubiera logrado: mis hijas y el resto de mi familia han sido un gran apoyo. Hoy, como desde el principio, queremos ofrecer a todas las clientas de Hija de Tigre una experiencia de compra que abarca múltiples elementos", comenta Arroyo.
La oferta es variada y exclusiva, pensada en cumplir con las expectativas de la mujer de hoy. Hay disponibles desde accesorios como bolsos, collares, anteojos, sombreros, bufandas, hasta blusas, vestidos para toda ocasión, y por supuesto, calzado.
Las propietarias de Hija de Tigre tienen dentro de sus planes a mediano plazo la apertura de una segunda tienda en el sector oeste de la capital.