El 77% de las ciudades del mundo experimentarán un “cambio notable” en las condiciones climáticas, mientras que el 22% vivirá condiciones que nunca antes habían conocido, adviertió un estudio científico divulgado en julio de este año.
En 2050, el clima de Londres se parecerá al de Madrid hoy, París se asemejará a Canberra, Estocolmo a Budapest y Moscú a Sofía, señala el documento, elaborado por investigadores de ETH Zúrich y publicado en PLOS ONE.
Los científicos examinaron el clima de las 520 principales ciudades del mundo utilizando 19 variables que reflejan la variabilidad de temperaturas y precipitaciones.
Las proyecciones futuras se estimaron utilizando un modelo intencionalmente optimista, lo que significa que asumió que las emisiones de dióxido de carbono se estabilizarían a mediados de siglo mediante la implementación de políticas "verdes", con un aumento medio de la temperatura global de 1,4 grados Celsius.

En todo el hemisferio norte, las ciudades se asemejarán en 2050 a lugares que se encuentran a más de 1.000 kilómetros al sur del ecuador.
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Las que están más cerca del ecuador no verán un calentamiento drástico, pero probablemente sufrirán períodos más extremos de sequía y lluvias.
En Europa, los veranos y los inviernos se harán más cálidos, con aumentos promedio de 3,5 y 4,7 grados centígrados respectivamente.
Si bien el modelo utilizado para el análisis no es nuevo, el propósito del documento era organizar la información de manera a incitar a los responsables políticos a actuar.
"El objetivo de este documento es intentar que todos puedan comprender mejor lo que está sucediendo con el cambio climático", dijo a la AFP el autor principal del trabajo, el belga Jean-Francois Bastin.
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El científico considera que no es seguro que para 2060 su país experimente temperaturas bajo cero en invierno, una condición necesaria para que las semillas de trigo se activen.
A medida que aumentan las temperaturas en el verano, más personas en el norte de Europa comprarán acondicionadores de aire, lo que aumentará la tensión en las redes eléctricas y posiblemente creará un círculo vicioso, agregó.
“Hace más de 30 años que la mayoría de nosotros estamos de acuerdo en que existe un cambio climático causado por la actividad humana, pero aún así no podemos transformarlo realmente en acciones globales”, dijo.