
Quizá se pueda confundir en apariencia con un pollo o pavo. Pero una vez en su paladar se dará cuenta que definitivamente la comparación no es posible. Hablamos del pato, una carne roja cuyo sabor y propiedades son únicas.
Esta carne es alta en proteínas de elevado valor biológico, baja en grasa, fuente importante de vitaminas del complejo B y minerales como hierro y zinc, lo que la convierte en una proteína magra útil para una dieta sana.

Pese a estas buenas noticias, en comparación con el pollo se estima que contiene un 20% más de proteína y aproximadamente 6% más de grasa, la mayoría ubicada en su piel.
Su color es oscuro, similar a los muslos de pollo, debido a que se trata de aves de vuelo que requieren de mayor oxigenación.
El pato pekín blanco es la raza que se utiliza para carne. Las piernas, la pechuga llamada magret, la lengua y el hígado graso son las partes más consumidas de este animal. Este último se obtiene de un pato distinto, sobrealimentado exclusivamente para hipertrofiar ese órgano.
Es importante que al comprar un corte elija una porción bastante carnosa y que su piel sea clara y cerosa.
Venegas asegura que es la única carne de ave a la que se le puede dar términos, preferiblemente solo a la pechuga. Las porciones que están en contacto con el hueso deben estar bien cocidas, esto para evitar la contaminación con bacterias.
"Lo ideal es que las porciones queden a término medio, ni muy cocida ni muy cruda. Es un producto que no se debe secar".
Aunque esta carne es baja en grasa la forma de preparación determinará de manera directa la cantidad de calorías que las mismas aportan. Métodos de cocción fritos o grasosos aumentarán la densidad calórica de cualquier carne, haciéndola menos o más saludable.
En el caso del pato, la mayoría de presentaciones incluyen la piel para su cocción. El confit es un ejemplo en el que la piel se convierte en un tipo de mantequilla, elemento esencial en el sabor.

Actualmente se puede conseguir en varios supermercados en cortes o entero. El abastecimiento costarricense de esta carne responde a productos importados. El kilo de pato se vende por debajo de los 12 mil colones.
Receta pato con gajos de naranja
Preparación:
Rinde: 2 porciones
Ingredientes:
- 1 magret o pechuga de pato
- 4 chalotas o cebollas pequeñas
- 8 papas pequeñas
- 150 g de azúcar
- 4 naranjas
- Aceite de oliva
- Sal, pimienta, tomillo, perejil picado al gusto
Saltee las papas enteras y las cebollitas peladas en un sartén con un chorro de aceite de oliva, tomillo y perejil al gusto. Cuando empiecen a ablandarse, páselas a una fuente apta para el horno y hornéalas a 180º C durante 30-35 minutos.
Prepare un jugo con tres naranjas y reserve.
Para hacer la salsa de naranja, coloque el azúcar en un sartén. Cuando tome color y consistencia de caramelo, aparte del fuego y deje enfriar. Añada el jugo, remueva bien y coloque la salsa de nuevo al fuego. Corte un trozo de corteza de naranja en juliana fina y añádala al sartén de la salsa; agregue sal, pimienta y deje reducir hasta que coja la consistencia deseada.
Salpimiente el magret, realice cortes superficiales en forma de rombo por el lado de la piel y dórelo sin agregar grasa durante seis minutos (primero con la piel hacia abajo).
Pele una naranja, saque los gajos y saltee en el mismo sartén. Corte el magret en filetes finos y colóquelos en un plato alternándolos con los gajos de naranja. Agregue unos cristales de sal y vierta por encima la salsa de naranja. Acompañe con las papas y las cebollitas.