
Una buena alimentación es clave para el bienestar de nuestra mascota. En el caso de los perros, la dieta debe elegirse con cuidado y teniendo en cuenta las recomendaciones de los expertos.
Además, es importante saber que la dieta humana no es equiparable a la canina. Así lo asegura la Federación Cinológica de Rusia (RKF) a la agencia de noticias de ese país RIA Nóvosti, y listan los alimentos que no se recomienda darles a los perros.
Se debe evitar darles comida en la mesa, incluso si es un pedazo de carne, y menos huesos, pues pueden fragmentarse y causarles problemas como una obstrucción intestinal o hasta la muerte.
Así mismo, cualquier alimento con sal o azúcar resulta dañino para los dientes y el hígado de estos animales, dice Valdimir Golubev, director de la RKF. Insta a nunca darles comida picante o con especias, alcohol, té, café ni chocolate o derivados del cacao. Estos últimos, por ejemplo, contienen teobromina y cafeína, compuesto que los perros no pueden metabolizar y cuyo consumo podría ponerlos en urgencias.
Están contraindicadas ciertas frutas y verduras. No hay que pensar que los alimentos saludables para el ser humano lo son para los canes. Es el caso de la cebolla y el ajo, que provocan diarrea y anemia, incluso cuando hacen parte de platillos a manera de condimentos.
Debe evitar darle a su perro ciruelas, melocotones y cerezas porque sus semillas contienen pequeñas cantidades de cianuro —compuesto peligroso-. Tampoco debe darle estos frutos sin semilla porque su acidez le puede producir pancreatitis.
¿Qué sí puede darle?

El consumo de huevos, maíz, carne ahumada, alimentos horneados, hongos y papas no representa un problema inmediato, dijo la RKF. Sin embargo, son difíciles de digerir y a largo plazo causarían malestar estomacal y daños hepáticos y renales, por lo que es preferible minimizar su ingesta.
Lo mismo con los lácteos (queso, yogur, helados): “Si un perro prueba un helado, no le va a pasar nada, pero no le puede comprar un cono entero”, dice Golubev.
Los concentrados deberían aportarle los oligoelementos necesarios, aunque una opción es una dieta natural con, por ejemplo, zanahorias, pepinos, auyama, tomates cherry, corazones de pollo, pavo hervido y manzanas o peras peladas bajas en azúcar y sin semillas.
Debido a que cada mascota tiene necesidades específicas, RFK recomienda consultar a un veterinario para determinar qué es mejor en cada caso.
