Revista Perfil

Descomplicando las relaciones: dos historias reales que invitan a elegirnos primero

Lo que para muchos sería un final, para ellas fue un punto de partida. Nadia Vado y Karina Fischel convirtieron sus quiebres más duros en lecciones vivas que hoy comparten para inspirar a otros.

Karina Fischel y Nadia Vado conferencistas
Nadia Vado y Karina Fischel, autoras y conferencistas. Jose Cordero

Un milagro y una confesión. Historias distintas que se encuentran en un mismo punto: la decisión de reconstruirse desde adentro.

Karina Fischel y Nadia Vado conferencistas
Nadia Vado y Karina Fischel, autoras y conferencistas. (Jose Cordero/José Cordero)

Nadia Vado pasó años entre hospitales y diagnósticos demoledores, hasta que el nacimiento de su tercer hijo se convirtió en el milagro que desafió toda predicción. Karina Fischel, por su parte, admite sin rodeos que fue infiel durante mucho tiempo, y que, como consecuencia, perdió lo más valioso: sus hijos, su esposo, su hogar y su trabajo; todo aquello que realmente importa en la vida.

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