Revista Perfil

Caminar Costa Rica, paso a paso: el viaje que transforma

No es un viaje para apurarse ni para tachar de una lista. Es una experiencia que se construye en tramos, entre encuentros inesperados, esfuerzo real y una sensación persistente de estar descubriendo algo que va mucho más allá del paisaje.

Camino Costa Rica
Rafael Pacheco Granados
Camino Costa Rica

Hay viajes que se planean para descansar y otros que, sin proponérselo, terminan cambiando algo más profundo. El Camino de Costa Rica pertenece a esa segunda categoría. No es solo una ruta de senderismo de casi 280 kilómetros que cruza el país del Caribe al Pacífico. Es, sobre todo, una experiencia que se construye paso a paso, con el cuerpo cansado, la cabeza en silencio y los sentidos despiertos.

Marco Haug y su esposa, Marcela Alvarado, lo saben bien. Ellos no hicieron el recorrido de una sola vez. Lo dividieron en etapas durante seis o siete meses, lo que terminó siendo, según cuentan, una forma distinta de conocer el país. “Se tenía el sentimiento de ir conociendo Costa Rica poco a poco, por lugares donde uno nunca ha pasado”, recuerda.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌