Neyssa Calvo. 5 abril

Kermy Mora - Educador físico COOPESALUD R.L.

La actividad física y el ejercicio se han convertido en una estrategia clave para tener una vida cardiosaludable, y así disminuir el sedentarismo y el desarrollo de enfermedades que afectan el corazón y los vasos sanguíneos.

En el marco del Día Mundial de la Actividad Física, que se celebra este mes, especialistas de las Áreas de Salud de Desamparados 2 y Pavas, administradas por COOPESALUD R.L., hacen un llamado a la población a mantenerse activos para una vida saludable.

Los males cardiovasculares son aquellos que afectan el corazón y los vasos sanguíneos, entre ellos la hipertensión, la insuficiencia cardiaca, la cardiopatía coronaria y la enfermedad vascular periférica, cerebrovascular.

Se sabe que el origen de estas patologías varía. Sin embargo, muchos de estos casos surgen por malos estilos de vida como sedentarismo y falta de actividad física.

Precisamente, para promover la actividad física el Área de Salud de Pavas retomará este mes las clases de ejercicio presencial, en la comunidad cumpliendo con todos los protocolos de las autoridades de Salud contra la COVID-19.

En marzo, el Área de Salud de Desamparados 2 también habilitó las sesiones presenciales con muy buenos resultados en la comunidad, señala Kermy Mora, educador físico de dicho centro médico.

Mora señala que el movimiento genera que la sangre fluya más fuerte y que se fortalezca el músculo cardíaco, lo que provoca que el corazón trabaje de forma más eficiente, ya sea durante o después de la actividad física.

De ahí la importancia de la actividad física como método para prevenir enfermedades cardiovasculares siendo la principal causa de muerte a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) reportó en el 2020 que más de 600.000 pacientes acudieron a consulta al menos una vez al año en alguna de las áreas de salud u hospitales de la Caja, con un diagnóstico relacionado a enfermedad del sistema circulatorio.

Equilibrio interno
Ejercicio en el Área de Salud de Desamparados 2. Foto: COOPESALUD R.L
Ejercicio en el Área de Salud de Desamparados 2. Foto: COOPESALUD R.L

La realización de actividad física genera respuestas en el sistema cardiovascular que permiten al organismo mantener su equilibrio interno.

Cuando las personas realizan una actividad física de forma repetida y programada aumentan los beneficios en su organismo, entre ellos se produce un aumento de glóbulos rojos y glóbulos blancos, estos últimos mejoran la capacidad inmune inmediatamente después del ejercicio físico, afirma Alejandra Gómez, educadora física del Área de Salud de Pavas.

Adicionalmente, el ejercicio físico permite a las personas tener control sobre otros factores como el peso y disminuir los niveles de grasa corporal.

Tanto Gómez como Mora, ambos educadores físicos, recomiendan a los adultos y adultos mayores realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada y 60 minutos diarios a los niños o adolescentes.

Los especialistas sugieren el ejercicio aeróbico como caminar, bailar, nadar, andar en bicicleta a una intensidad moderada. Esto sumado a más actividad física leve durante el día.

“Antes de hacer ejercicio es importante el chequeo médico y la valoración de un profesional en movimiento humano, en especial si la persona sufre una patología”, sugiere Mora, educador físico del Área de Salud de Desamparados 2.

Asimismo, los especialistas recomiendan para una salud cardiovascular: mantener un peso adecuado considerando índice de masa corporal y porcentaje de grasa corporal. Además, de controlar la presión arterial, los niveles en perfil de lípidos (triglicéridos y colesterol).

Por último, implementar técnicas de relajación y dormir al menos siete horas diarias de forma continua y reparadora.