Mónica Morales. 25 noviembre, 2020

Los superalimentos son productos de origen vegetal que nutricionalmente aportan una mayor densidad de vitaminas, minerales, grasas saludables, antioxidantes y nutrientes en general.

Su inclusión en la dieta diaria es útil para reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, fortalecer el sistema inmunológico e incluso, para mejorar el estado de ánimo.

Entre los principales superalimentos podemos mencionar las semillas de quinoa y chía, los frutos secos como las almendras, los arándanos, las uchuvas, el cacao, el jengibre, los vegetales como el brócoli y el kale y hasta las cianobacterias como la espirulina. Acá les hablaremos de algunos de ellos:

Aceite de oliva

El aceite de oliva es una buena fuente de vitamina E, polifenoles y ácidos grasos monoinsaturados los cuales ayudan a reducir el riesgo de enfermedad cardíaca.

Almendras
Almendras
Almendras

Su aporte de ácidos grasos monoinsaturados disminuye el colesterol LDL o malo y favorece el aumento del colesterol HDL, más conocido como colesterol bueno, ayudando a prevenir los accidentes cardiovasculares.

Su contenido de vitamina E, (un poderoso antioxidante) es alto, pues 30 gramos aportan más del 50% del requerimiento diario de esta importante vitamina. La vitamina E forma parte de las membranas de todas las células del cuerpo, y ayuda a mantener el sistema inmune en buen estado de funcionamiento.

Las almendras aportan quercetina, sustancia con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, así como proteínas de origen vegetal, y minerales como el calcio, magnesio, fósforo, zinc y manganeso.

Arándanos

Contienen altos niveles de antioxidantes por lo que contribuyen de forma positiva a nuestra salud. Algunos estudios sugieren que estos antioxidantes, en conjunto con los demás minerales y fitonutrientes presentes en los arándanos, pueden ayudar a retrasar algunos procesos asociados al envejecimiento.

Los arándanos también son ricos en pterostilbeno y vitamina D, que ayudan al buen funcionamiento del sistema inmunológico, encargado de combatir y destruir virus y bacterias que amenazan la integridad de nuestro organismo.

Cacao
Foto: Shutterstock.com
Foto: Shutterstock.com

Posee una de las mayores concentraciones de antioxidantes, incluso mayor a la del té verde. Es rico en minerales como el magnesio, cobre, manganeso, calcio, fósforo y hierro (de origen vegetal). Una porción de 30 g cubre el consumo de hierro requerido diariamente.

Por su alto contenido de flavonoides, contribuye a regular la presión arterial, las funciones cognitivas, y participa en la prevención de las enfermedades cardiovasculares.

Chía

Las semillas de chía son una fuente de vitaminas y minerales, con su agradable sabor a nuez sirven para controlar el apetito.

La chía tiene propiedades como antiinflamatoria, antioxidante, laxante, digestiva, depurativa, vitamínica y remineralizante. Sirve para combatir el colesterol alto y para prevenir las infecciones. Además, debido a su aporte de ácidos omega 3, funciona como protector cardiovascular.

Quinoa

Las semillas de quinoa aportan un alto contenido de flavonoides, potentes antioxidantes cuya labor es proteger nuestras células del daño ocasionado por los radicales libres, ayudando así a mantener nuestro cuerpo en buen estado de salud. Su contenido en fibra y lípidos insaturados contribuyen a regular los niveles de colesterol en la sangre reduciendo el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.

Además, las semillas de quinoa no contienen gluten por lo que son una excelente opción para celíacos o personas con intolerancia al gluten.

Uchuvas

También conocidas como golden berries, son ricas en vitaminas A y C, vitaminas ligadas al sistema inmune, a la visión, a la salud de la piel, a la formación de colágeno y a una mejor absorción de hierro.

Como beneficio adicional, las uchuvas aportan pectina, un tipo de fibra soluble, que favorecen una buena digestión.

Yogur

Es fuente de calcio y proteínas, el yogur también contiene cultivos vivos llamados probióticos. Estas “bacterias buenas” pueden proteger al cuerpo de otras bacterias más dañinas. Tenga cuidado con los yogur con sabor o con frutas, ya que es usual que contengan mucha azúcar agregada. Compre yogur natural y agregue su propia fruta. Prefiera los que tengan cultivos activos vivos.

Fuente: Patricia Vial, Gerente de Nutrición, Salud y Bienestar de Nestlé Centroamérica.