
Ya sea por el respeto a la vida animal, el cuidado del medio ambiente o la búsqueda de salud, muchas personas deciden dejar de lado el consumo de carnes, pollo y pescados para convertirse en vegetarianos.
Otros dan un paso más allá y deciden alejarse del consumo o uso de derivados animales. Estos se denominan veganos y eliminan la miel, la leche, los huevos, el cuero y todos los productos derivados de estos.
Aunque muchos imaginan que los vegetarianos y veganos sobreviven a base de lechuga y zanahoria, no hay nada más errado. Esta es solo una de las muchas concepciones sobre estos de vida que constituyen mitos. Le contamos la verdad sobre ellos.

- La proteína solo se encuentra en productos de origen animal. "¿Y de dónde saca la proteína?", la frase que los vegetarianos han escuchado una y mil veces tiene una respuesta clara: de las fuentes vegetales de este macronutriente que muchas veces, según explica la nutricionista Melania Cevo, se absorbe más fácilmente que la animal. Lo que se dice muchas veces es que las proteínas animales contienen una cadena de aminoácidos completa que solo puede conseguirse con proteínas vegetales al combinarlos con ciertos alimentos. "Una forma en la cual se puede consumir la cadena de aminoácidos completa es mezclando arroz o quinoa, con alguna leguminosa como frijoles, garbanzos o lentejas, esto forma lo que se llama una proteína de alto valor biológico, quiere decir proteína completa nutrimentalmente para el consumo humano", explicó Cevo.
- La dieta vegetariana no es apta para deportistas. Quienes aseguran que los vegetarianos son flacos, débiles y no destacarán en disciplinas deportivas tal vez deberían saber que las hermanas Williams, destacadas tenistas estadounidenses, siguen una dieta vegana. Tal vez les sorprenda saber que la maratonista Fiona Oakes, quien ha completado más de 50 maratones y ultramaratones y también sigue una dieta basada en plantas. Lo importante es este caso es contar con la asesoría de un especialista que configure la mejor dieta para las necesidades deportivas de cada uno.
- Los vegetarianos tienen una dieta monótona. Ser vegetariano no es sinonimo de vivir de ensaladas. Las opciones son infinitas e, incluso, una posibilidad para explorar nuevos sabores: pizzas, pastas, pasteles, guisos y muchos otros platos son parte del menú. Solamente basta con buscar algunas recetas en la web o blogs, algunos de los más famosos son Naturally Ella o Veggie Num Num.
- El vegetarianismo es peligroso para los niños. Lo niños pueden desarrollarse de manera sana e integral con una dieta vegetariana o vegana. "El vegetarianismo balanceado no priva de ningún nutriente el cuerpo del ser humano, de hecho hay estudios que muestran que el IQ de un niño vegetariano es más alto que el IQ de un niño omnívoro, esto demuestra que no hay lesión en el desarrollo cognitivo de los infantes vegetarianos o veganos", indica Cevo.
- Los vegetarianos y veganos tendrán deficiencias de vitamina B12. Muchos creen que esta vitamina solamente se encuentra en las proteínas animales, sin embargo este se produce por acción bacteriana. La introducción de alimentos como germinados y semillas aporta numerosos nutrientes del complejo B. "El vegetarianismo o el veganismo no son peligrosos, se tratan de una mejora que aportará beneficios a la salud y al ecosistema. No obstante, como cualquier cambio alimentario es importante llevarlo de forma responsable, de la mano de un profesional, en este caso debe ser el nutricionista", concluye la nutricionista.
Fuente: Melania Cevo, de Consultas Nutrición (Tel. 8837-5398) y Asociación Americana de Diabetes (ADA).