
Aceite de oliva: Es un efectivo hidratante natural que se puede emplear en la piel, el cabello e incluso, las uñas. Tiene la capacidad de reparar los tejidos dañados de la piel, por eso es muy recomendable en casos de heridas, marcas o cicatrices, aportando hidratación y vitaminas a la dermis para favorecer su recuperación.
Al contener ácidos grasos naturales y vitaminas E y K, el aceite de oliva es una alternativa para combatir el envejecimiento prematuro; le brinda elasticidad natural a la piel, así como una apariencia suave y lozana.

Café: Este ingrediente, además de ser una deliciosa y estimulante bebida, puede emplearse para hacer masajes y ver beneficios sobre nuestra piel si se aplica de manera tópica. El café sirve de exfoliante, de manera que remueve la capa superficial de la piel que está dañada y que contiene células muertas, estimulando la regeneración de nuevo tejido.

Coco: Por su rico componente en aceite graso en origen vegetal, el aceite de coco sirve para hidratar y nutrir desde la piel hasta el cabello. Esta fruta tropical contiene un aroma que es ícono de los tratamientos en la playa, de manera que transporta la mente a los escenarios más maravillosos de nuestro país, al tiempo que relaja el cuerpo.
Su contenido de vitamina E y K hidrata la piel, previene la aparición de arrugas, manchas y combate el acné. Tiene propiedades antibacteriales, ayuda a sanar heridas, disminuir las cicatrices, combatir estrías y la celulitis.

Granos (maíz morado, arroz, frijoles): Los granos pulverizados son ingredientes muy costarricenses que pueden ser empleados en nuestros tratamientos de spa. El grano pulverizado (se descompone el grano hasta quedar granuloso) y mezclado con cremas y aceites, sirve como exfoliante corporal eliminando la piel muerta. El maíz, por ejemplo, brinda minerales y proteínas a la piel.
Los tratamientos con estos ingredientes deben de complementarse con técnicas de hidratación y restauración de la piel, así como con ingredientes como aloe vera o bálsamo de aceite de oliva.

Leche de cabra: Es rica en proteínas, vitaminas y minerales que son beneficiosos para la piel. Su empleo en masajes y tratamientos ayuda a humectar la piel previniendo la resequedad y el agrietamiento. Además, la leche de cabra se emplea para tratar acné, eczema y psoriasis. Este ingrediente es antiinflamatorio, antibacteriano, previene arrugas y protege de daños causados por la exposición al sol.
Se debe preferir la leche de cabra orgánica, que no contenga químicos, preservantes o parabenos.

Mantequilla de cacao: Este componente vegetal brinda hidratación a la piel y tiene la propiedad de penetrar profundamente en los distintos niveles epidérmicos, dotando de lozanía y brillo. Al ser un lubricante natural, previene la descamación de la piel y otras lesiones dérmicas como eczema, infecciones y dermatitis.
Es utilizado para aminorar marcas o cicatrices en la piel, como las estrías. También es antioxidante pues contiene vitamina E y radicales libres que previenen el envejecimiento prematuro. Además, tiene un agradable aroma que relaja durante los tratamientos estéticos.

Sábila: Este ingrediente es el salvador de la piel. La planta de sábila ayuda desde las pieles quemadas y resecas hasta aquellas con problemas de alergias. Sin duda, es el aliado número uno para aliviar los daños causados por el sol. Es astringente, hidratante, regenerante, renovador, rejuvenecedor y antibacteriano.

Yogur natural: Aporta suavidad, hidratación y ayuda a emparejar el tono de la piel debido a su contenido de ácido láctico. Asimismo, es una opción natural para combatir el acné por contener zinc y por poseer un ph ácido.
Es ideal para pieles sensibles o resecas, siempre y cuando se use el yogur natural (sin saborizantes agregados).

Fuentes: Victoria León, gerente de Onda Spa en el Resort Andaz Penísula de Papagayo (Tel.: 2690 1234) y Paula Paniagua, propietaria de PamCoco (Tel.: 8828-3326).