
La Asociación de Bares y Restaurantes (Asobarest) y la Cámara Costarricenses de Restaurantes (Cacore) se posicionaron rotundamente en contra del nuevo reglamento votado afirmativamente por la Municipalidad de San José que impediría a bares, cantinas y restaurantes tener música en vivo, disc-jockeys (DJ), “actividades culturales o artísticas” o bailar después de las 10 p. m.
Se trata del Proyecto de Reglamento de Espectáculos Públicos de la Municipalidad de San José, votado afirmativamente en el Concejo Municipal este martes pero que deberá afrontar una segunda votación el próximo martes 14 de julio entre reclamos de los comerciantes. El proyecto debe someterse a consulta pública.
El primer punto que detonó la molestia de Asobarest y Cacore fue que nadie del gobierno local josefino les consultó respecto al reglamento; ni siquiera pudieron leerlo antes de que se votara. Tanto José Quesada, presidente de Asobarest, como Mauricio Rodríguez, presidente de Cacore, se enteraron del asunto una vez los regidores aprobaron la propuesta.
Para Quesada, la redacción del reglamento evidencia que las personas encargadas de redactarlo “no tienen ningún conocimiento” sobre cómo funciona el comercio y la vida nocturna en una ciudad capital.
“Por ejemplo, el reglamento pone que, para los restaurantes, puede haber música en vivo sin actividad bailable, cosa que es totalmente ilógica porque yo no puedo poner una agrupación musical a tocar, y si la gente se levanta a bailar, tengo que ir yo a prohibírselo. Muy sencillo: esa gente no va a volver a mi negocio”, detalló Quesada.
Quienes violen lo dispuesto por la normativa se arriesgarían a una clausura inmediata por 24 horas, según el artículo 17 del reglamento.
“¿Qué daño provoca que alguien baile?“, reclamó el presidente de Asobarest. El texto no define la dimensión de ”actividad de baile" que quedaría prohibida bajo esta normativa.
Por su parte, el representante de Cacore, Mauricio Rodríguez, respaldó las palabras de Quesada y manifestó su descontento con el reglamento aprobado por el ayuntamiento.
“Cacore está totalmente en contra, es una arbitrariedad, quieren meterse con nuestros negocios con prohibiciones absurdas. Ni por asomo nos hicieron una llamadita o una consulta para ver qué nos parecía; sencillamente son burócratas sentados en un escritorio que no entienden que hay que trabajar muy duro para que llegue la plata”, declaró Rodríguez.
En su criterio, esta normativa atenta contra un sector que promueve la economía y el turismo en la capital. Por eso, utilizarán todos los recursos disponibles para oponerse.

“Deberían estar promoviendo el arte y la música en bares y restaurantes, no solo porque genera ambiente, sino porque genera trabajo para los artistas nacionales. Ah no, lo que hacen es más bien alejar cada vez más a los artistas”, puntualizó Rodríguez.
José Quesada respaldó la preocupación de Rodríguez por los efectos que la normativa puede tener para los empleos que generan bares y restaurantes.
En primera instancia, los artistas perderían trabajo, pero en un segundo plano, al haber menos atractivo, habrá menos clientela y, por tanto, menos trabajo para meseros, bartender, cocineros, cajeros, conserjes y una larga lista de trabajadores vinculados con el sector.
Además, Rodríguez alertó que el reglamento deja demasiado espacio para la interpretación de inspectores y policías municipales, quienes podrían analizar la normativa “de forma creativa” para decidir que un negocio cualquiera no puede operar después de las 10 p. m. porque tiene la música demasiado alta.
Según el presidente de Asobarest, en el pasado intentó hablar con el alcalde de San José, Diego Miranda, sobre este tema. El gobernante le pidió coordinar una reunión por medio de un correo electrónico, sin embargo, cuando lo intentó hasta en dos ocasiones, no recibió ninguna respuesta.
Meses después, se entera del nuevo reglamento aprobaron por la municipalidad capitalina. Algo similar le ocurrió al presidente de Cacore.
“En Cacore hemos ido a hablar con el alcalde Diego Miranda y no hay una respuesta política, al contrario, a la hora de la hora, en lugar de resolver a favor del comerciante, más bien nos vive presionando. No sé si él quiere que todos los negocios que le dan de comer a la Municipalidad más bien cerremos y nos vayamos de San José”, criticó Mauricio Rodríguez.
“En San José hay un elevado grado de inseguridad, de indigencia, pero a eso no le meten, para eso no hay nada, somos nosotros los que tenemos que salir a buscar seguridad. Entonces, ¿cuál es el objetivo?“, agregó.
Según indicó Quesada, Asobarest y Cacore también cuentan con el apoyo de la Cámara de Comercio en su postura contra el reglamento.

Productora de eventos advierte golpe letal a economía cultural y creativa
El director general de la productora de conciertos y eventos Cream Latam, Diego Navarro, sostuvo que el reglamento, tal como está planteado, pone en riesgo la viabilidad de una industria que todavía no termina de recuperarse del golpe económico provocado por la pandemia.
Navarro cita que, según la última edición de la Cuenta Satélite de Cultura de Costa Rica, las industrias culturales y creativas representaban el 2,1% del producto interno bruto (PIB) de Costa Rica y generan más de 45.000 empleos.
El empresario advirtió que las nuevas restricciones podrían incentivar el crecimiento de actividades clandestinas, con consecuencias tanto para la seguridad como para la economía formal.
“En vez de ordenar y regular, este reglamento abre el portillo para que la gente termine haciendo las cosas por fuera de la ley, y eso golpea por partida doble: a la seguridad pública y a la economía de los profesionales y las empresas de estas industrias”, afirmó.
También afirma que el sector no se opone a la regulación, sino que solicita reglas que permitan operar con mayor agilidad.
“Uno quiere hacer las cosas bien: pagar impuestos, aportar a la cultura y a la salud mental de nuestra población (...). Lo que pedimos es que nos ayuden a agilizar los procesos, no que nos pongan más trabas para estar en regla”, señaló.
Navarro también cuestionó el límite horario propuesto para los espectáculos y la vida nocturna. A su juicio, la medida desconoce la realidad laboral de miles de personas.
“¿Realmente creemos que toda la población trabaja bajo el mismo horario y la misma rutina? Hay muchísima gente que apenas sale de trabajar a las 10, las 11 o las 12 de la noche. ¿Le estamos dando vida a nuestra ciudad, o una lenta muerte?”, manifestó.
Este reglamento aún no está en firme. Los regidores del Concejo Municipal de San José tienen la potestad para votarlo negativamente en segundo debate y atender las observaciones de los diferentes sectores mediante consulta pública.
Mientras tanto, colectivos, cámaras, asociaciones y negocios de San José convocaron en sus redes sociales para una manifestación en el Concejo Municipal el próximo lunes 13 y martes 14 de julio.
La administración municipal habilitó el correo de la gerencia (jmartinezp@msj.go.cr) y el de alcaldía (alcaldía@msj.go.cr) para recibir observaciones.

