Revista Dominical

Mujeres y niños: las desconocidas historias de terror de las otras poblaciones de la Peni

Desde principios del siglo pasado y casi hasta 1940, la ley de la vagancia provocó que mujeres agredidas y menores abandonados pagaran sus “delitos” en la cárcel más temible del país.

Fotos históricas Penitenciaría Central.  Cortesía: Museo Penitenciario
Fotos históricas Penitenciaría Central. Cortesía: Museo Penitenciario Cortesía Museo Penitenciario
En esta foto del Archivo Nacional se observa a varios menores de edad que estaban recluidos en la Penitenciaría Central. Los niños debían de convivir con los reos mayores y también trabajar en los deberes que se les asignaba, como la agricultura. Foto: Archivo Nacional/Cortesía Museo Penitenciario. (Cortesía Museo Penitenciario)

Jacinta fue acusada por su esposo de abandonar el hogar. Las autoridades la apresaron y la llevaron a la Penitenciaria Central, a la temible Peni.

Ella dijo que su esposo la agredía y que prefería pasar un tiempo presa antes que volver con él. Y así fue: Jacinta fue una de las mujeres que a inicios de los años 1900 estuvo recluida en una de las cárceles más peligrosas de la región. El mismo centro penal donde la banda de Los hijos del diablo se hizo “célebre” por sus atrocidades; el mismo lugar donde los reos una vez jugaron a hacer series con el corazón que le sacaron a un hombre.

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