
En una década marcada por la inestabilidad política británica, hay una figura que ha permanecido inmutable en el número 10 de Downing Street. No es un funcionario ni un asesor, aunque a estas alturas se podría desempeñar como tal (ha visto de todo).
Es Larry, el célebre gato que, tras la renuncia anunciada este lunes por Keir Starmer, se prepara para recibir al séptimo primer ministro de su carrera como “Chief Mouser” (cazador oficial de ratones) de la sede del gobierno en Londres.
Larry llegó a Downing Street el 15 de febrero de 2011, adoptado del refugio Battersea Dogs & Cats Home para ayudar a controlar la población de roedores en la histórica residencia oficial.
Desde entonces ha visto pasar a David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak y Keir Starmer, una sucesión de líderes que refleja uno de los períodos de mayor volatilidad política del Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial.
Según el Financial Times, esta inestabilidad surge de una serie de factores, desde una resolución inacabada a la crisis del 2008 al desastroso brexit, pasando por los problemas del seguro social británico y los cambios en la cultura política local.
El caso es que, más allá de ese caos, Larry sigue en su lugar. Aunque a menudo lo llaman “el gato del primer ministro”, en realidad Larry no pertenece al jefe de Gobierno. Es más: ni Boris Johnson, que trajo perros a la residencia y sugirió que Larry podría irse, logró moverlo de su puesto.
Puesto oficial para Larry
Downing Street ha insistido durante años en que es un funcionario de la residencia oficial y permanece en su puesto independientemente de quién ocupe el despacho principal. De hecho, cuando David Cameron dejó el cargo en 2016 aclaró públicamente que Larry “es un funcionario público” y, por tanto, no abandonaría el número 10 con él.
Su cargo, además, es oficial. El Gobierno británico lo reconoce como Chief Mouser to the Cabinet Office, una tradición que busca mantener libres de roedores los edificios gubernamentales y que ha convertido a Larry en una de las figuras más fotografiadas de Westminster.
Cualquier turista que pase enfrente se lo puede topar: es habitual verlo recibir a presidentes, reyes y primeros ministros durante las ceremonias frente a la icónica puerta negra de Downing Street donde ya seis jefes de gobierno han anunciado su salida.
Con unos 19 años de edad y 15 como residente del número 10, Larry también es popular en redes sociales. Todos quieren una foto con él. Como ya está mayor, no se sabe cuánto más durará en el centro de Londres; por ahora, se prepara para eclipsar una nueva ceremonia... o huir de ella para cazar algún roedor.

