Manuel Herrera. 30 junio
La radio se convirtió en el principal pasatiempo de Gonzalo Giles, además de su trabajo. A ese medio, el argentino llegó a mediados del 2015. Fotografía: Cortesía Gonzalo Giles.
La radio se convirtió en el principal pasatiempo de Gonzalo Giles, además de su trabajo. A ese medio, el argentino llegó a mediados del 2015. Fotografía: Cortesía Gonzalo Giles.

La primera vez que contacté a Gonzalo Giles fue a través de un mensaje por Instagram que respondió casi de inmediato. Era el penúltimo lunes de abril.

Sondeaba con él la posibilidad de entrevistarlo para hablar de su historia, un testimonio que cada vez gana más terreno en Latinoamérica por ser firmemente inspirador.

Diez minutos pasaron entre mi mensaje y su respuesta. “Sería un gran honor”, contestó el argentino, de 20 años, a mi petición. De seguido me compartió su número telefónico personal, sugiriendo continuar la comunicación por mensajería WhatsApp.

Los siguientes intercambios fueron para agendar la entrevista, que necesariamente debía ser escrita por ese mismo canal o a través de correo electrónico.

Acordamos charlar “en vivo” por mensajes de WhatsApp ocho días después de aquel primer acercamiento. A las 3 p. m. del lunes 29 de abril comenzó la “conversación” con Gonzalo, un diálogo que se mantuvo intermitente hasta entrada la noche del día posterior.

Aunque discontinua, fue la entrevista más extensa de mi carrera, y una de las más reconfortantes hasta ahora.

“La depresión fue lo jodido. No sé si lo que me dolía era ser ‘diferente’ o que las personas me hicieran sentir diferente y que no me invitaran a jugar o me ignoraran”, cuenta”, Gonzalo Giles.

Tildar de “especial” la historia de Gonzalo sería mezquino, porque su biografía es mucho más que eso. A los cinco meses de nacido, el dolorense –nació en Dolores, en la provincia argentina de Buenos Aires– padeció de una meningitis que le apagó para siempre las posibilidades de hablar y le paralizó parte del lado derecho de su cuerpo.

Para cuando tuvo conciencia de las graves secuelas que le dejaba la enfermedad, no fue dramático. Escribe que más trágico habría sido si la enfermedad lo hubiese atacado de más grande, con un mayor sentido de su realidad y con su capacidad de hablar o caminar ya desarrolladas.

“Mi realidad desde que tengo uso de razón es con esta discapacidad. Creo que sería mucho más traumático tener una vida ‘normal’ y que de un día para otro te digan que no vas a hablar, que vas a babear y que vas a perder parte de la movilidad de tu brazo derecho. Sinceramente, prefiero las cosas como pasaron”, comenta.

La entereza con la que asumió su condición la motivó ese pensamiento y el de su entorno (familia, amigos y vecinos) quienes nunca –ni siquiera él– le dieron mayor dimensión a sus diferencias. Pero la historia tuvo un giro inesperado.

Por medio de una aplicación celular, Gonzalo Giles conduce sus programas radiales. En el 2018, él fue reconocido con un premio a la Innovación en radio. Fotografía: Cortesía Gonzalo Giles.
Por medio de una aplicación celular, Gonzalo Giles conduce sus programas radiales. En el 2018, él fue reconocido con un premio a la Innovación en radio. Fotografía: Cortesía Gonzalo Giles.
Caída libre

A los 10 años, Gonzalo Giles se desplomó de golpe ante su realidad. “Un compañero de la escuela me puso una carta en mi mochila donde me decía cosas horribles. Me escribió que yo era un baboso y que nadie me iba a querer nunca. Ahí empezó una crisis que tardó tres años y que luego se convirtió en una depresión que logré superar hasta los 16 años. La depresión fue lo jodido. No sé si lo que me dolía era ser ‘diferente’ o que las personas me hicieran sentir diferente y que no me invitaran a jugar o me ignoraran”, cuenta.

En ese proceso, Giles también conoció la mentira, que adoptó como si fuera un mecanismo de defensa ante aquel mundo que se le demolió de un momento a otro. “Yo no asumía que era diferente al resto y cuando me di cuenta, fue cuando empecé a sufrir porque me aislaban, me trataban mal. Ahí apareció la mentira en mi vida, que fue muchas veces un arma de doble filo con la que me herí a mi mismo”, refiere.

Se hizo aficionado de la mentira para llamar la atención de sus compañeros, sentirse afín a ellos y obtener su interés. Inventó de todo, incluido un autosecuestro que lo llevó a salir en las noticias de su país y que terminó con una expulsión de su colegio.

“Paradójicamente la radio es el lugar donde un mudo (yo) más cómodo se puede sentir. La radio es mi vida, no me veo fuera de la radio, ni siquiera me lo puedo imaginar”, Gonzalo Giles.

“Ahí se armó un lío grande, grande de verdad; porque me pasé de la raya al inventar un autosecuestro cuando en realidad me había escapado del colegio, pero dije que un chico grande me había llevado con él”, resume.

Todo ello sumado lo condujo a tres años de depresión y a la idea de quitarse la vida, una intención de la que se arrepintió inmediatamente después de intoxicarse.

Sobre ese episodio, Giles no dice mucho, solo responde con un fragmento de su libro Totalmente Gonzalo, una autobiografía que lanzará en Argentina el 14 de julio y en la que cuenta quien fue y quien es hoy.

“No llegué ni a los dos minutos que me arrepentí y fui a vomitar, por suerte no me pasó nada grave. Tuve mareos, sueños, vómitos… pero nadie nunca se enteró, creyeron que era el almuerzo. Muchas veces me arrepentí de haberme arrepentido. Muchas veces quise morir pero sentía que tenía algo qué hacer acá, no sabía qué, pero en el fondo lo sabía, tenía que atravesar ese infierno y ser feliz como podría haber sido sino me tomaba las cosas tan al extremo”, contesta sobre aquel momento amargo de su vida, que relata tal cual en su libro, el segundo que ha editado hasta ahora (el primero fue Sangre, locura y amor, en el 2016).

Gonzalo Giles dice que, aunque dolorosas, esas etapas fueron necesarias para forjar al hombre que es hoy. Se levantó de la depresión por sí solo cuando sopesó su realidad con la de otras personas que conoció en el camino.

“Soy el Ave Fénix que resurgió de sus cenizas. Entendí que mi vida no fue tan terrible cuando conocí a un grupo de chicos por WhatsApp que yo los llamo El Escuadrón Suicida y quienes estaban pasando por una depresión como yo. Una chica que en ese momento era mi novia, era huérfana: su madre había muerto en un accidente y de su padre nunca supo nada; otra chica tenía leucemia; Cristian, otro chico, había visto morir a su novia, y otros chicos tenían historias igual de tristes.

”Ahí me pregunté: ‘¿De qué te quejas? ¿Por qué estás deprimido? Yo tenía a mis papás, no luchaba contra una enfermedad todos los días, no había visto morir a mi novia… Me dije que al lado de las situaciones de esos chicos lo mío era una idiotez. Ese día dejé de llorar y me propuse luchar y salir adelante”, reseña.

El resurgir

Las diferencias que le recalcaron los mismos que lo llevaron al abismo, Gonzalo las transformó en atributos y su condición, en una herramienta que lo potenció en Argentina y esparció su nombre por Latinoamerica gracias a las ondas radiales.

Hoy es conocido como “el mudo de la radio”, una frase que elogia y desnuda la gloria que llegó a él luego de transitar entre tinieblas. Para este argentino, la cabina de la radio, la locución y la conducción se convirtieron en una pasión sin precedentes con la que exalta su lucha por salir adelante.

“Siempre supe que iba a ser escritor. Escribía historietas desde muy chiquito, era mi mayor sueño. El periodismo también estuvo muy cerca a mí, pero siempre me vi en algo más gráfico. Ni en mis sueños más locos pensé en hacer radio”, sostiene.

Con la radio se cruzó de manera inesperada. A mediados del 2015 él era parte de una ONG en Dolores. En una ocasión el presidente de la organización propuso hacer una radio online y empezó a asignar roles entre todos los miembros. “La verdad es que me sentí bastante incómodo. ¿Qué iba a hacer yo en una radio? Era mudo. Soy mudo. Pero le seguí la corriente porque no iba a ser el cortamambo (aguafiestas) y dije que sí a la idea, muy contento como el resto”, recuerda Giles.

El líder de la organización repartió las funciones, pero cuando le tocó asignarle cargos a Gonzalo hubo un silencio incómodo. “Creo que nadie se acordó en ese momento de que había un mudo en el grupo. Yo para cortar aquel momento incómodo le dije: ‘Yo paso música’. Todos volvieron a respirar. En ese momento el presidente de la organización dijo: ‘Sí, no hablas; mucho más no puedes hacer'. Esa expresión algo me molestó porque una cosa es que yo lo dijera y otra es que lo expresara otro. Pero fue ahí precisamente donde nació el capricho de hacer radio”, resume.

Radio 10, una de las emisoras del AM más populares de Argentina, fue la segunda casa de Gonzalo Giles. Fotografía: Cortesía Gonzalo Giles.
Radio 10, una de las emisoras del AM más populares de Argentina, fue la segunda casa de Gonzalo Giles. Fotografía: Cortesía Gonzalo Giles.

La dolorosa frase del encargado de aquella ONG dio para más. El proyecto de la radio online no duró mucho tiempo, Gonzalo se había determinado a no programar música en esa emisora, sino a proponer su propio programa ahí: El mudo de la radio, que nunca salió al aire.

“Creí que tenía entre las manos algo excelente y fui con un piloto y lo ofrecí a Radio City. El dueño de la radio (una frecuencia FM de Dolores) lo escuchó y le gustó y me dio un lugarcito todos los domingos al mediodía”, dice.

El 6 de diciembre del 2015 a la 11 a. m. Gonzalo Giles estrenó La Voz en On por Radio City. “Y así, sin planearlo, la vida me cambiaba para siempre”, afirma.

Más tarde a Gonzalo le llegó la oportunidad en una AM nacional de las más importantes de Argentina: Radio 10 y posterior a ello, le propusieron dirigir la emisora Celeste y Blanca (la más importante de Dolores), donde trabaja en la actualidad.

¿Cómo hace radio sin voz?

En las tres emisoras, Gonzalo Giles se ha desempeñado como locutor radial, aunque él prefiere que lo llamen conductor en respeto a las personas que sí estudiaron Locución. “Prefiero el término conducción porque para locutar la gente estudia y se prepara y creo que sería injusto decir que yo soy locutor si no agarré ni un libro para serlo. El término conductor es más cercano a mí porque lo único que tengo es pasión, no estudios (Gonzalo estudia Periodismo en este momento)”, aclara.

¿Cómo conduce un programa radial una persona que carece de voz? La respuesta es simple: a través de una aplicación celular y una síntesis de voz.

“Es una aplicación bien sencilla. Yo escribo lo que quiero decir, presiono el botón speak y la aplicación reproduce el texto con una voz que ‘es la mía’”, explica Gonzalo. “Esa aplicación es mi fuente de trabajo, es mi magia”.

Aliado a la tecnología, Gonzalo Giles se mantiene al aire con El relato del mudo y Las cartas sobre la mesa, programas donde inspira, educa, informa y entretiene, y que son emitidos por la emisora que dirige: Celeste y Blanca, una radio local del FM donde trabajan el tema de la discapacidad, la vejez, la ecología, la educación y la cultura.

Gonzalo Giles se describe hoy como un mentiroso profesional, pero ahora usa la mentira como una metáfora de descubrir.
Gonzalo Giles se describe hoy como un mentiroso profesional, pero ahora usa la mentira como una metáfora de descubrir. "Mentir es para mí hoy imaginar, inventar y crear. Fotografía: Cortesía Gonzalo Giles.

“Paradójicamente la radio es el lugar donde un mudo (yo) más cómodo se puede sentir. La radio es mi vida, no me veo fuera de la radio, ni siquiera me lo puedo imaginar”, sentencia Gonzalo.

El ímpetu de este joven y su historia heroica le valió un reconocimiento internacional por parte de la cadena estadounidense Fox.

El gigante norteamericano reconoció a Giles en la campaña Uno en un millón, que puso a circular a través de Nat Geo Latinoamérica en los últimos meses para celebrar que ese canal –que transmite documentales sobre ciencia, historia, cultura y naturaleza– se convirtió en la primera marca en alcanzar los 100 millones de seguidores en Instagram, por lo que seleccionaron tres historias de personas latinoamericanas que calaran en el corazón de su audiencia, la de Gonzalo entre ellas.

“Cuando supe de mi selección, en ese momento fue una promoción más para mí, no le di mucha importancia, ni dimensión. Ahora me doy cuenta que fue una oportunidad increíble porque me dieron ganas de, algún día, hacer una gira latinoamericana dando charlas e inspirando a más personas”, finaliza Giles, recalcando la ilusión que siente ahora por echar a rodar esa idea, con la que le “encantaría” llegar a Costa Rica.

Según dice, hoy transita por el “momento más feliz de su vida” y está en la “cúspide de su plenitud”, aunque reconoce que siempre hay puntos más altos por escalar a los que él está dispuesto a llegar porque “si un mudo hace radio, nada es imposible”.

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Ayer fui a caminar un rato, al volver me topé con mi querida amiga Verónica Meo Laos, que me invitó a la Radio de Hauqui, donde la habían invitado. En la radio me pasó algo que no sentía hace 2 años, yo como salí a caminar no pensé que iba a terminar en una Radio, y ni llevé mi parlante ¿Para que lo iba a llevar? Pero terminé en la FM de Hauqui, y por primera vez en casi 2 años (en Diciembre se cumplen 2 años de la voz en on) me volví a sentir mudo. Después de Casi 2 años me senté frente un micrófono sin poder decir nada. Y fue muy loco y mientras el conductor del medio nos entrevistaba yo reflexionaba: 'Yo vengo definiendome como "el mudo que hace radio" (porque no se como explicarlo de otra forma) y es recién ahora cuando no tengo voz. Es la primera vez en años, o la primera vez en la vida, porque para mí ese 6 de diciembre del 2015 Nació otro Gonzalo Giles, que estaba callado en una radio. ' ¿Cuando estuve callado yo frente a un micrófono de una radio? No me sentí yo. No me hallaba. Creo que recién ayer entendí lo importante que se volvió esto para mi, ayer que volví a ser "Mudo", entendí, antes lo sabía pero ahora lo comprendí, que para mí la radio es todo. Y para allá voy, de alguna forma voy a transformar mi pasión, en mi medio de vida. Lamentablemente debo decirles que no voy a parar hasta lograrlo. En este partido juego como delantero. Nadie me va a parar. #VivaLaRadio #Radio #Sueños #Love #Libertad #Producción #Amor #production #dreams #Metas #goals #Mudo #Paz #Exito #Instagram #Instragood #follow #alláVoy

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