Esto dijo Patrimonio sobre los daños ‘irreversibles’ en el Teatro Nacional: Vea las fotos
Conozca los pormenores del informe que la Dirección de Patrimonio Cultural emitió sobre puertas del Teatro Nacional ante recursos de amparo.
Exceso de material en las superficies que deformó y da mala apariencia a la puerta. Se aprecia el cambio tonal en las
superficies Puerta sur y puerta norte. Cortesía
En el informe, enviado el 20 de diciembre pasado al despacho del ministro de Cultura Jorge Rodríguez Vives, Madrigal Fallas explica que se deberán lijar nuevamente las puertas y quitar el excedente, por lo que ahora tienen deformaciones en la moldura y fallas en el cierre que pueden “dañar el tejido históricos de las puertas”.
La Dirección de Patrimonio señaló que no se siguieron los protocolos de trabajos por el presunto uso de materiales tipo “merula” o acabados automotriz “que se contraponen a las buenas prácticas de conservación y restauración”.
Además, se identificó un uso inadecuado de lijado excesivo que desfiguró la molduras de las puertas. Las técnicas de decapado expuestas en uno de los talleres expusieron un presunto desgaste y deformación de mayor elemento, como las batientes para sujetar vidrios.
El informe expone que la estrategia de tener varios talleres para restaurar puertas de igual estilo, acabado y daños similares, “no es adecuada, ni conveniente, salvo que, se tenga un procedimiento de intervención claramente definido en cuanto a decapado, reparación de elementos dañados, empastado de daños menores, lijado, pulido y aplicación de productos iguales en todos los casos y que sean compatibles con el material base, siguiendo los procedimientos de restauro”.
Desde el 28 de noviembre, Patrimonio también identificó que existía un daño en las piedras que conforman los muros decorativos perimetrales.
“Se generaron cortes de la piedras con uso incorrecto de herramientas, en este caso se observó el uso del esmeril como herramienta. Para cortar las juntas de las piedras dañando el tejido simbólico, ampliando las separaciones de la piedras, para ello se le indica que deben cambiar el protocolo pero el daño de varias piezas estaba dado (sic)”, detalla el documento.
Esta semana, continuaban los trabajos en el Teatro Nacional, según corroboró un equipo de 'La Nación'. (Alonso Tenorio/Atenorio)
En la inspección del 19 de diciembre también se identificaron "errores en acabados finales y tratamiento de las puertas exponiendo un acabado que no respeta el lenguaje histórico al analizar las puertas físicamente, así como el detalle a nivel fotográfico”.
El análisis da el siguiente diagnóstico: “Pinturas de alto brillo con presuntos acabados tipo esmalte sintético o poliuretano, las superficies se observan excesivamente lisas y vitrificadas, escurrimientos visibles, acumulaciones y chorreados en encuentros de molduras, relieves ornamentales, zócalos y aristas inferiores, el sellado de la textura del soporte anula la lectura del material original, esto lleva a identificar un presunto uso de acabados de aplicación moderna como por ejemplo pistola sin regulación adecuada de presión y dilución”.
Estos son las imágenes y los detalles técnicos que cita el informe:
Se puede apreciar cómo se perdió la moldura por causa supuestamente de exceso de masilla, lija excesiva o laca en abundancia. (Cortesía/Cortesía) Uso de masilla plástica de manera inadecuada y deformación de la moldura y en el proceso del acabado final (Cortesía/Cortesía) Desajuste en la puerta en su parte inferior
inadecuados para fijar verja (izquierda) Presencia de grumos, molduras saturadas de laca, tornillos (derecha) (Cortesía/Cortesía) Exceso de material en las superficies que deformó y da mala apariencia a la puerta. Se aprecia el cambio tonal en las
superficies Puerta sur y puerta norte. (Cortesía /La Nación) Bisagras sucias y herrumbradas colocadas, lo que implica que al limpiarlas se puede dafiar la puerta. El procedimiento adecuado es mediante aplicación de químicos por inmersión o electrólisis. La bisagra de la derecha corresponde a una puerta del sector norte que no quedó ajustada a la casiUa, lo cual traerá problemas de soporte. (Cortesía/La Nación) Sisas expandidas en los muros (izq), ahora rellenas de concreto (der). (Cortesía/Cortesía)