Revista Dominical

El sarampión estuvo desterrado, pero es una amenaza otra vez: Cómo una enfermedad regresó en un mar de desinformación

Reino Unido, España y otros países europeos ya no están ‘libres de sarampión’, una oleada afecta a Estados Unidos, y en Costa Rica, el riesgo sigue latente.

Niño de espaldas, con la piel brotada por el sarampión.
El sarampión es una enfermedad que se caracteriza por la aparición de brotes en la piel. La OPS indica que el potencial de diseminación de la enfermedad es alto, especialmente por bajas coberturas de vacunación. Shutterstock
Rhazes, médico, examina a un niño arrodillado con la boca bien abierta; ambos se encuentran en una sala de cirugía llena de instrumental. Estampa en color según H. Behzad.
Rhazes, médico, examina a un niño arrodillado con la boca bien abierta; ambos se encuentran en una sala de cirugía llena de instrumental. Estampa en color según H. Behzad. (Wellcome Collection/Creative Commons)

Es muy probable que el primer médico que distinguió entre sarampión y viruela fuese Abu Bakr Muhammad Ibn Zakariya Al Razi (864 o 865–925 o 935), en el siglo IX. Nacido cerca de Teherán, fue un alquimista, doctor y filósofo que se preocupó por identificar algunas afecciones que no aparecían en los textos griegos clásicos ni en la ciencia árabe de entonces. Describió los síntomas del sarampión, identificó los más vulnerables a esa enfermedad y propuso algunos tratamientos.

Para el siglo XV, su libro sobre el tema se empezó a traducir múltiples veces, y terminó siendo uno de los más difundidos en su campo. Ya la enfermedad era más recurrente y preocupaba a los europeos, antes de que se extendiese por el resto del mundo con la expansión imperial y el creciente comercio.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌