
Puede estar pasando de todo en San José, que la Biblioteca Nacional siempre se siente como un respiro. Incluso cuando se prepara un evento, como esta mañana. Al frente, en el Parque Nacional, se desarrolla un evento diplomático. Aquí, en el salón principal, a la luz de las 9 a. m., salvo dos o tres hombres leyendo, solo hay dos personas: la hija y su madre. Una, la poeta debutante Sofía Martínez Munive; la otra, la exvicepresidenta Mary Munive. Nos esperan para hablar.
Hay mucho que decir. Cómo no, si ella tiene 16 años: era una niña cuando su madre asumió uno de los puestos más visibles, controversiales y ajetreados del gobierno de Rodrigo Chaves Robles. Pero ella tiene su propia historia y la quiso contar en un poemario, Fragments of a Soul (disponible en Amazon), que ella presenta esta mañana en la biblioteca.
El libro surgió simplemente porque ella debía expresarse de alguna manera. “No fue planeado, solo pasó, porque ocupaba como desde los 10, 11 años, como desahogarme y entender mis sentimientos. En ese momento no sabía lo que estaba pasando, no sabía lo que estaba sintiendo, más que todo”, confiesa.
Como a muchos adolescentes, el primer momento que la marcó fue la muerte de su abuela, “el primer golpe de realidad”. En el colegio, donde le enseñaron poesía en inglés, encontró que la literatura le atraía, pero como ese vehículo de expresión personal. “Y ya después empecé como a escribir ya por necesidad accidentalmente, inconscientemente fui expresando mis sentimientos hasta que se volvió necesidad”, explica Sofía.

Poco a poco se fue convirtiendo en libro, apoyado por el Centro Cultural Costarricense Norteamericano (CCCN). Que fueran en inglés fue accidental, pero la ayudó a expresarse. “Encontré un idioma en el que... no sé. Siento como algo que estoy vertiendo acá”, dice emocionada. “Una vez intenté traducirlos. No lo logré: sentí que la presencia del poema se perdió”, confiesa. Ahora le sirven para acercarse a otros públicos.
Poesía para entender la vida
Crecer bajo la mirada de todo un país no es sencillo. Si bien la hija de la exvicepresidenta no tuvo tantos reflectores encima, sí vivió el correcorre típico de la alta función público. También lo negativo: dos muertes. Una, cuando uno de los escoltas de Munive falleció en un accidente de tránsito en la zona sur; otra, por la enfermedad que se llevó a otro oficial.
“Son personas, como comprenderá, que de repente empiezan a estar muy cercanos a uno; se vuelven como la familia laboral”, dice Mary Munive. En pleno trajín, Sofía tuvo que vivir lo que tantos otros niños: un divorcio de sus padres. Pero, de nuevo, expuesta a una vida con otro ritmo.
“Yo agradezco que mi mamá de hecho protegió bastante nuestra familia para mantenerla privada”, dice Martínez. “Claro, había personas en el cole que sí sabían. Por dicha nunca dijeron nada, pero sí agradezco esa parte de que respetó nuestro deseo, de mi hermana y yo, de de tener nuestra privacidad”, explica.

Ya en el colegio, tuvo más tiempo de reflexión, de entenderse. “Me ayudó a comprender mis sentimientos y a madurar esos poemas”, confiesa. Pero va más allá de ella: también espera, con el apoyo del CCCN, llevarlo a jóvenes de su edad. “Quiero que puedan sentir que tienen ese espacio, que está bien sentir que esa vulnerabilidad nos da fortaleza y que encuentren su forma de desahogarse”, considera la novel autora.
Pero claro está, no solo la hija vivió el proceso: también la madre, Mary Munive, la exvicepresidenta. ¿No le preocupa la frecuencia con la que está ocurriendo en el mundo y en Costa Rica también con la que se ven arrastradas a la discusión pública las familias de personas que se dedican a la política? “Creo que hay poco documentado justamente de cómo se puede fortalecer más bien la familia en diferentes circunstancias”, dice. “creo que estamos viviendo una sociedad que solo vende y refleja las cosas bonitas, las cosas positivas, la foto de Instagram, por decirlo así. Y eso no es real. Eso no es real”.
