El inglés y la plataforma Hello Brete, desarrollada mediante Open English, se han convertido en uno de los temas más polémicos de la actual administración del INA. Aunque el programa alcanzó a 210.000 personas en sus primeros meses, para finales de agosto cerca de 99.000 ya lo habían abandonado, según denunció el diputado Eder Hernández y posteriormente confirmó el INA.
Edgar Oviedo, presidente ejecutivo del INA, defiende que la deserción es un fenómeno habitual en los programas de formación y sostiene que la plataforma busca atender a una población distinta de la que tradicionalmente asiste a los cursos presenciales de inglés de la institución.
—¿Cómo está el tema del inglés? ¿Qué reflexión hace usted sobre Open English?
—Es un tema bastante polémico. En primer lugar, lo que tengo que decir sobre el inglés es que históricamente el INA ha sido siempre reconocido por el nivel del inglés que imparte. No me refiero a la plataforma, me refiero al inglés tradicional que hemos dado.
”Creo que todos conocemos a alguien que pasó por el INA y muchos de ellos hablan bien del nivel que da el INA. El inglés es uno de esos temas. Entonces, uno de los cuidados que hay que tener, y que estamos teniendo, es que la calidad de esos programas no se vea mermada, que no se baje el nivel. Pero también hay que entender que el público meta de esta plataforma que se instaló, Hello Brete, no es el mismo público meta de los programas de inglés tradicionales.
”¿A qué me refiero? Si yo soy una persona que tengo la disponibilidad para llevar un curso de formación de inglés presencial tradicional, lo hago. Y le puedo decir con total certeza que esos programas no se han visto afectados. No ha habido un descenso. Este otro programa, Hello Brete, donde se utiliza la plataforma Open English, viene dirigido a un segmento de población que no puede asistir a horarios tradicionales.
”Y además, pensemos en lo siguiente: un pescador que ocasionalmente hace negocios con extranjeros y quiere aprender un poquito de inglés. Entonces, la plataforma le permite a él, a su ritmo, aprender algunas cosas del inglés y llevar su nivel un poquito más arriba. Eso es lo que busca la plataforma.
”En algún momento, no sé quién, no sé por qué, dijo una frase así como que queremos que todo el mundo sea C1. Y eso no es cierto. En empresas de software, en empresas de diferentes ámbitos, se necesita gente, por ejemplo, que pueda leer documentos en inglés, que pueda atender un correo en inglés. Eso no necesita un C1. Con un B1 o B2 es suficiente. Entonces, lo que yo quiero que quede muy claro es que la plataforma Hello Brete no busca generar una Costa Rica 100% bilingüe. Lo que queremos es que las personas se pongan una meta de bilingüismo, una meta de un nivel de inglés que les satisfaga según su necesidad y la plataforma se los permita.
”Al día de hoy hemos impactado a 210.000 costarricenses. Entonces, yo le pregunto: ¿cuánto habría durado el INA o el MEP o cualquier institución de educación en llegar a 210.000 costarricenses? Nosotros lo hicimos en cuatro meses y una semana.
”Hay deserción, por supuesto (para finales de agosto 99.000 personas lo habían abandonado). Pero yo le invito a la gente a que vea la deserción que tiene la UNED, la deserción que tiene la UCR, la deserción que tienen las universidades públicas y privadas en este país. No para compararnos, sino para que se vea realmente que la deserción es un fenómeno normal en cualquier programa formativo.
”Por ejemplo, un porcentaje importante de la deserción que se da en este tipo de cosas es porque la gente consigue empleo. Entonces dice: “Ya no necesito seguir estudiando, después lo retomo”, y lo deja. Y la gran mayoría todavía está ahí en la plataforma. Ya hemos entregado más de 4.000 certificados. ¿Cuánto habríamos durado en que esas 4.000 personas tuvieran un certificado de inglés que les ayude a conseguir un trabajito, que les ayude a un ascenso o que les ayude a mejorar sus condiciones?
”Ahora, hay cosas que mejorar. Entonces, estamos ya, por ejemplo, vinculando este programa de inglés a otros programas para que funcione como complemento.
—Algunas personas dicen que el INA también tenía la capacidad de hacer una versión digitalizada que no fuera Open English...
—Han dicho que 74 millones de dólares pagó el INA. Eso es un mito. Nunca en la vida habríamos podido pagar 74 millones. ¿De dónde? Estamos en regla fiscal. No tenemos ese dinero para pagar esto. Lo que se hizo fue contratar una plataforma que se va pagando por demanda. Es decir, conforme se van activando licencias, se le va pidiendo al proveedor, el proveedor nos activa licencias y las pagamos. Entonces, al día de hoy estamos súper lejos de haber pagado ese dinero. Eso es una falacia total.
”Habiendo aclarado eso, también hay otro mito: “¿Por qué el INA no consiguió plata y contrató profesores? Bueno, porque no podemos. Porque el estatuto no nos lo permite. Por eso estamos presentando un proyecto de ley para poder contratar profesores.
”Yo no puedo alegremente salir a contratar hoy por hoy 1.000 profesores de inglés. Aparte de que probablemente cuesta encontrarlos, porque están trabajando en otros lados y demás.
”Ahora, ¿se pudo haber hecho algo en casa? Sí. Pero, ¿cuánto habríamos durado en echarlo a andar? ¿Habría sido realmente la mejor idea?
—Para aclarar, ¿cuánto es el financiamiento de Hello Brete?
—Son 80 dólares por licencia por año. Y hago la aclaración porque dentro de lo que se negoció con el proveedor en la licitación fue que una licencia que deja de usarse puede ser utilizada por otro costarricense. Entonces, todas las licencias que se dejan de usar no son dinero perdido. En dos semanas se reasignan.
”Al día de hoy, para hacer un número redondo, lo que se ha emitido en órdenes de compra por las licencias que se han activado apenas supera los 2 millones de dólares. Y no existe un tope de licencias.
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