
Washington Ortega fue uno de los expositores en el segundo encuentro de “Relatos del Morera”, en el Salón París - Carlos Alvarado, como se llama el museo de Liga Deportiva Alajuelense en el Estadio Alejandro Morera Soto.
Con aforo lleno para ese espacio, el guardameta titular de la Liga se presentaba ante los asociados del club que acudieron a esa cita la noche del 31 de marzo. Estaba sentado al lado de José Alexis Rojas, Alejandro González y Noelia Bermúdez.
Habló de la lesión que lo hizo perderse la final de la Copa Centroamericana de Concacaf y que también lo tuvo lejos del cierre del Torneo de Apertura 2025, a excepción del penúltimo juego, en el que reapareció porque él sabía que debía hacerlo.
Mencionó que Diego Cejas, el preparador de arqueros de la Liga, es una persona muy cercana al jugador y que sabe bien cómo llevar situaciones difíciles.
“Como la mía, porque yo perdí a mi papá, una persona importante para mí”, mencionó Washigton Ortega. Tras decir eso, se quedó sin palabras.
En eso intervino Manrique Yglesias, uno de los periodistas de la Liga y que conduce los “Relatos del Morera”. El comunicador le dijo que ya suma títulos con la Liga y que la familia es clave.
Washington Ortega intentó pronunciar algo, pero no pudo y se soltó a llorar delante de todos. Y lo que pasó después fue impactante, porque de inmediato, los asociados de Alajuelense que estaban le aplaudieron, lo ovacionaron, lo apoyaron y le hicieron ver que están con él.
En medio de un momento de tanto sentimiento y mientras que el guardameta uruguayo tomaba aire, Diego Cejas habló desde donde estaba sentado entre el público.
Reveló que hasta él mismo lloró cuando Washington se lesionó, y no porque no confiara en los otros arqueros del equipo, sino por todo lo que él había hecho para llegar hasta ahí.
Destacó que a pesar del dolor de no poder jugar, estaba la valentía y la honestidad de decir “no puedo”, recordando lo que pasó el pasado 20 de diciembre, cuando la Liga alzó su estrella 31.
Luego de que terminó ese espacio, La Nación conversó con Diego Cejas y dijo que la mayoría de personas que han pasado por la pérdida de un ser querido saben lo que significa y que ese dolor ahí queda para siempre.

“El entrenador de arqueros termina siendo un soporte emocional de ellos. Puedes tener la mejor metodología de entrenamientos, el mejor día a día, pero si no sabés sostenerlo emocionalmente, no sirve de mucho”, expresó Diego Cejas.
Dijo que esa situación particular con Washington Ortega, al quebrarse cada vez que habla de su papá, es algo que han tratado de manejarlo bien, así como que otras cosas que pasan dentro de un equipo y que no trascienden.
“Hay que saberlo potenciar y hasta proteger, como me pasó ahora, eso es clave. Yo necesito que él sienta ese vínculo humano que puede tener conmigo, porque eso va más allá de cualquier cosa. Si uno quiere obtener el mejor rendimiento de un arquero en este caso, no lo puede conseguir si no vincula de primero el lado humano”, expresó el argentino.
Explicó que él trata de mantener esa conexión con sus porteros y luego ver lo deportivo. Así que en cuanto a Washington Ortega, detalló que siempre está cerca de él y considera que han sabido manejarlo.
¿Qué pasó cuando Washington Ortega se lesionó?
Diego Cejas cree que aquella lesión de Washington Ortega se resume en cosas del fútbol, algo inesperado, porque físicamente estaba bien, tranquilo y no daba indicios de una posible lesión.
“Fue de golpe, pero como todo en el fútbol, a veces las cosas pasan y hay que estar preparados. Si no se tenés eso, no sobrevivís. Cuando asimilamos lo que pasó y el tiempo que podía llevar, pusimos la cabeza en otro lugar”, citó.
Contó que él como preparador de guardametas entendió que el fútbol le iba a demandar lo que había hecho con Bayron Mora, mientras que Washington era la figura.

“El trabajo y el tiempo que le había dedicado a Bayron, el fútbol me lo iba a cobrar o me lo iba a premiar y mal no salió. Y el que hizo todo, el que salió a la cancha, el que soportó la presión fue Bayron”, subrayó Diego Cejas.
Para lo que fue propiamente esa final de segunda ronda entre Alajuelense y Saprissa, Washington Ortega ha dicho en varias ocasiones, incluso en “Relatos del Morera”, que él quería jugar el clásico en Tibás por la presión.
“Hay una cuestión física y una cuestión mental, a veces vos sabés que no estás físicamente al 100, pero mentalmente querés jugar y entrar. Lo mental puede sobre cualquier cosa, si vos querés, podés. Habrá un límite, pero él decía que quería”, contó.
Diego Cejas confesó que si él veía que Washington Ortega realmente no podía, le iba a decir que no.
“Pero a como yo lo ví, tenía que jugar, su cabeza estaba en que tenía que jugar. Se había perdido la final de Centroamericana y eso había sido duro y yo lo veía con deseos y ganas de jugar”.
Lo que podía pasar era que se lesionara a como pasó, pero ya estaban al límite.
“Si se rompía allá en Tibás, le tocaría a Bayron y fue lo que pasó. Yo cargué la decisión en él, nunca dejamos de mirarlo, Óscar Ramírez también estuvo pendiente de eso, me dijo que lo observaría y que a partir de ahí tomaríamos la decisión”, destacó.
En la cabeza de Washington Ortega estaba que él quería jugar, y así pasó. El charrúa ganó, pero Bayron Mora también, porque hoy el arco rojinegro cuenta con dos buenos arqueros. El pero está en que rotar tampoco resulta común.
“Así es el puesto del arquero, entonces dependiendo de lo que el equipo necesite se verá, eso lo marca el futuro. No se puede pensar en una decisión si el futuro no te la ha marcado.
”Decir que debe jugar uno o el otro es relativo, sobre qué o sobre quién. No se puede tomar una decisión si no se tiene el presente, para que se pueda decidir. El fútbol dirá quién tiene que jugar”, concluyó.

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