
Washington y Buenos Aires. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistirá el domingo a la final de la Copa del Mundo entre España y Argentina, informó el jueves la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
“Su presencia pondrá el broche final a lo que ha sido el Mundial más visto, más seguro y más exitoso de la historia de Estados Unidos”, dijo Leavitt en rueda de prensa.
El mandatario estadounidense también asistirá el viernes a una recepción que la FIFA organizará en la Torre Trump en Nueva York, añadió Leavitt.
El presidente del organismo rector del fútbol mundial, Gianni Infantino, ya anunció en junio que Trump acudiría a la final y que entregaría el trofeo al equipo vencedor, pero la Casa Blanca aún no lo había confirmado.
Leavitt dijo que no sabía si Trump apoyaría a Argentina o a España, después de que criticara al socio europeo en una cumbre de la OTAN la semana pasada por no ayudar en la guerra contra Irán.
Aunque Trump no ha asistido a ningún partido del Mundial hasta ahora, se involucró en el torneo de una manera más polémica cuando a principios de julio admitió haber llamado a Infantino para que la FIFA revisara la decisión de suspender al delantero estadounidense Folarin Balogun por su expulsión frente a Bosnia y Herzegovina, por los dieciseisavos de final.
Trump ha reclamado en repetidas ocasiones el mérito de haber asegurado para Estados Unidos el derecho a ser coanfitrión del Mundial de 2026 junto con Canadá y México, una decisión tomada por la FIFA durante su primer mandato.
Mientras tanto, Infantino ha cultivado una estrecha relación con Trump, otorgándole un premio de la paz de la FIFA creado expresamente para ser entregado durante el sorteo del Mundial en Washington en diciembre, meses antes de que Estados Unidos iniciara acciones militares contra Venezuela e Irán.
Trump ya había entregado el trofeo en la primera edición del Mundial de Clubes disputada el año pasado en Estados Unidos.
Tras dar la copa al capitán del Chelsea, Reece James, el mandatario se quedó en el escenario, robando el protagonismo a los futbolistas del club londinense, que observaban atónitos la presencia de Trump junto a ellos en las celebraciones.
Luego se quedó con una réplica del trofeo en su despacho.
Por su parte, el presidente de Argentina, Javier Milei, descartó este jueves viajar a Estados Unidos para la final del Mundial del domingo ante España y dijo que seguirá viendo los partidos de la Albiceleste desde la residencia de Olivos como parte de su “cábala”, un ritual al que se le atribuye buena suerte.
“Voy a seguir mirando los partidos desde Olivos, como el primer día”, respondió Milei a Radio El Observador.
Consultado si la decisión de permanecer en Buenos Aires para la final del Mundial de Norteamérica 2026 se debía a una cábala, el mandatario respondió: “Sí”.
También explicó que usa una chaqueta de la petrolera YPF como atuendo de buena suerte para los partidos.
“El día (del partido) con Suiza me dio mucho calor. Como me la saqué nos hicieron un gol, me la volví a poner y no me la saqué más”, reveló.
En cambio, el rey de España, Felipe VI, asistirá a la final en el MetLife Stadium en East Rutherford, en el área metropolitana de Nueva York, junto a la reina Letizia y sus dos hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, informó a la AFP la Casa Real el miércoles.
