
East Rutherford, Estados Unidos. España suspendió este sábado su último entrenamiento antes de la final del Mundial, el domingo frente a Argentina, debido a las fuertes tormentas eléctricas en la zona de Nueva Jersey, mientras que la Albiceleste realizó su práctica bajo una llovizna.
En los sitios donde ambas selecciones tenían previsto hacer sus últimas actividades se presentaron fuertes lluvias, rayos y relámpagos que alteraron sus planes de cara al duelo en East Rutherford (1 p. m. hora de Costa Rica), a las afueras de Nueva York.
La campeona de Europa planeaba saltar al césped a las 11 a. m. hora local.
Justo cuando los medios colocaban sus cámaras al borde del terreno en Melanie Lane Training Ground, en East Hanover, para los 15 minutos abiertos a la prensa, un oficial de la FIFA anunció lo que en principio era un aplazamiento.
Con un centenar de periodistas refugiados en los vestuarios del Red Bull New York, convertidos en eventual sala de prensa, una fuerte lluvia acompañada de rayos y truenos sacudió la zona.
Minutos más tarde la Federación Española anunció la anulación, añadiendo que “los jugadores están teniendo una sesión de activación en las instalaciones interiores”.
“Se ha suspendido siguiendo el protocolo de seguridad sobre tormentas de Estados Unidos”, señaló la federación.
Messi, al campo
A diez kilómetros sucedió una situación meteorológica similar para Argentina, que tenía previsto iniciar su última práctica antes de la final a las 11:30 a. m. locales, en el complejo de Columbia Park, en Morristown.
La actividad de la Albiceleste también fue pospuesta durante casi 50 minutos debido a la fuerte lluvia, truenos y relámpagos.
Pero la precipitación cedió con el paso de los minutos y los jugadores pudieron entrar al campo. Mientras el mal clima se empeñó con la zona, los campeones del mundo hicieron labores de gimnasio bajo techo.
Con Lionel Messi a la cabeza, la selección argentina comenzó las labores con movimientos físicos y de activación.
Los 23 futbolistas de campo de Lionel Scaloni, vestidos con camisetas blancas y pantalonetas azules oscuras y celestes, luego hicieron ejercicios con balón.
El jueves y el viernes un invitado indeseado alteró ya las rutinas de Argentina y España: el humo de los incendios forestales en Canadá extendido hasta Nueva Jersey.
