
El momento que miles de aficionados de todo el mundo estaban esperando finalmente llegó este miércoles: Tim Payne, la primera gran estrella del Mundial 2026, conoció en persona al creador de contenido argentino Valen Scarsini, responsable de su notoriedad.
Recordemos que Valen fue quien puso a Payne en la palestra, al hacer un video la semana pasada en la cual pedía “hacer famoso al jugador menos conocido del Mundial”.
Para ese momento, el futbolista neozelandés -convocado al Mundial 2026- tenía menos de 5.000 seguidores en su cuenta de Instagram; ahora ya va por 4,8 millones.
Valen y Payne no se conocían, no había ningún vínculo previo entre ambos. Pero hoy son determinantes en la vida del otro, aunque nunca se habían saludado en persona.
El encuentro ocurrió en el campamento de la Selección de Nueva Zelanda en Miami, donde los oceánicos se concentran antes de su debut en el Mundial, el próximo 15 de junio ante Irán.
Valen entró y saludó en inglés: “My friend”. A partir de ahí tuvieron que utilizar un intérprete porque ninguno domina el otro idioma. Tim está aprendiendo español, un idioma que le debe resultar algo familiar, pues su esposa Michelle Peters es costarricense.
En un video compartido por ambos desde sus respectivas cuentas de Instagram, Payne le agradece por lo que hizo y Valen le consulta cómo han sido estos días.
“Todavía lo estoy procesando, pero ha sido increíble”, admitió con sinceridad. “Jamás imaginé nada como esto. Ha sido loco desde el primer día”, añadió.
El influencer le hizo una pequeña entrevista, en la cual Payne se refirió al beneficio para el fútbol de Nueva Zelanda de estar obteniendo esta repentina atención y cómo el fútbol sigue siendo el tema central de todo esto.
“Sigo siendo la misma persona, solo quiero seguir haciendo lo que hago, concentrarme en jugar para mí país”, añadió el defensor derecho.
Durante el encuentro, también hablaron de visitar cada uno del país del otro. Y Tim felicitó al argentino por llegar al millón de seguidores, un recordatorio de que este episodio beneficia a ambos.
Antes despedirse, Payne tenía una sorpresa. “Una cosa más, te traje esto”, le dijo mientras sacaba una camisa de la Selección de Nueva Zelanda. Le entregó la prenda, que obviamente lleva su nombre y apellido; la mostraron juntos y compartieron un abrazo. Finalmente, le firmó la camisa y brindaron con copas de agua.
El encuentro de este miércoles fue uno de los capítulos más esperados en la meteórica historia de Payne, quien en cuestión de días pasó de ser un jugador desconocido a tener millones de seguidores pendientes de cada paso.
Como escribió Benji Rodríguez en Instagram: “Ya se puede acabar el Mundial, y todavía no inicia”.
