El técnico de la Selección Nacional de Costa Rica, Luis Fernando Suárez, no escondió su felicidad, al conocer que el Gobierno de Costa Rica autorizó la presencia de 3.000 fanáticos para los juegos eliminatorios ante México y Jamaica, de la octagonal rumbo al Mundial de Catar 2022.
Suárez recalcó el papel que juegan los seguidores y más para choques tan importantes, como el que se tendrá ante los aztecas, el próximo 5 de setiembre, y frente a los jamaiquinos, el 8 de setiembre.
“Es una noticia grandísima. Uno siempre quiere que nos acompañe la afición y sabemos lo necesario que es el público y la ayuda que dan a que el grupo esté bien. Es el mejor inicio y ojalá que la gente de Costa Rica nos acompañe bien y que le podamos dar un par de buenos resultados en los juegos que se vienen de locales”, dijo el timonel.
Este aval para la vuelta de los fanáticos forma parte de un plan piloto que autorizó el Ministerio de Salud, para los choques del combinado patrio en el Estadio Nacional. De igual manera, se implementará para dos compromisos de la Tricolor Femenina Sub-20, el 16 y 19 de setiembre.
Quienes asistan a los duelos deberán mantener un distanciamiento de 1.8 metros, respetar las burbujas sociales, usar obligatoriamente la mascarilla y aplicar un protocolo específico para la actividad. Las autoridades sanitarias no indicaron si los seguidores deben estar vacunados para acudir a la Joya de La Sabana.
Aún no se tiene claro la manera en la que la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) venderá las entradas.
Suárez destacó que ahora lo que sigue es hacer caso a los lineamientos que se dispongan para luchar contra la covid-19.
“No es lo mismo un partido de fútbol sin público, más cuando se habla de selecciones. Lo más importante para mí es que ojalá que esas personas que asistan al estadio se comporte bien, que haga las cosas correctamente en todo sentido. Esto lo digo primero en el aliento que le den a la Selección, luego el respeto para el contrario y lo más importante es el cuidado por la pandemia, no hacer las locuras que algunas veces se hacen. Que no se crea que por estar vacunados, ya nada va a pasar”. añadió.
Desde que se inició la pandemia se prohibió la presencia de seguidores en los distintos reductos deportivos. Estos juegos eliminatorios serán una prueba para autorizar el ingreso de fanáticos en distintos escenarios.
“Si se hace todo correctamente, la mejor noticia es que luego ya no van a ser 2.000, sino 10.000 y luego el estadio completo, lo que indudablemente nos ayudará muchísimo a nosotros”, finalizó el entrenador.
Precisamente, esa es la proyección de las autoridades del país, según explicó este viernes el ministro de Salud, Daniel Salas, durante la conferencia de prensa en Casa Presidencial.
El plan pretende observar el comportamiento de la población, y a partir de ahí tomar decisiones para futuros eventos.
Salas explicó que durante estos cotejos se verá “cómo responden las personas a una situación que no hemos permitido y con base en eso podemos considerar cómo plantear otros escenarios a futuro próximo”.
La intención, recalcó, es abrir más espacios a futuro, pero la flexibilización de las medidas depende de cómo se comporte el virus y la misma población.
Karla Alemán, ministra del Deporte, añadió que si los resultados son buenos, podrán “darle oportunidad a otras personas, si eso no pasa, será solo prueba y ahí quedará”.
Por su parte, Alexander Solís, presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), añadió que el plan se realizó analizando los factores de riesgo que implica la apertura de estas actividades.
“No es un plan antojadizo, permitirá calibrar el comportamiento humano que es muy variable dependiendo de las circunstancias. Analizamos el factor de peligro, el de protección, cuán protegido estoy, y el otro elemento es el grado de exposición, es decir, cuántas personas están expuestas a la condición de peligro o la cantidad de horas expuestas”.
Durante la conferencia no se puntualizó en las medidas que debe seguir cada persona que ingrese al estadio.
