
Detrás de la elección de Johnny Acosta para integrar el once de la Sele, existe una estadística tan llamativa como particular: en los últimos 27 años es el futbolista que más ha participado en los mejores resultados de la Tricolor.
Es decir, porcentualmente no hay otra figura desde inicios de los 90 que haya disfrutado tanto de los buenos resultados de la Sele como Acosta, o visto desde otra perspectiva, con el defensor en la cancha, la Nacional logró, en la mayoría de ocasiones, un marcador positivo.
El rendimiento del defensor central con la Mayor es del 56%, le sigue de cerca Celso Borges con un 55% y en la tercera casilla el zaguero Gilberto Martínez, con un 54%.
Todos los futbolistas que forman parte de este top 10, en el que se evalúa el número de triunfos alcanzados cuando estuvieron en la cancha, suman más de 50 partidos con la casaca patria.
Acosta ha sido regular en los últimos dos procesos de Selección, cuando destacó como un hombre habitual en las nóminas de Jorge Luis Pinto y Óscar Ramírez. Un tiempo atrás también lo fue en la era de Ricardo La Volpe, quien lo introdujo a la Nacional como contención.
A la fecha, acumula 60 partidos en la Mayor, 55 de ellos los jugó como titular.
La era del zaguero suma 28 partidos ganados, 17 empates y 15 caídas.
Durante la estancia de Machillo al frente de la Mayor ha sido el hombre más regular del equipo, con un desempeño alto, después de jugar pocos duelos en la etapa de Paulo Wanchope.
Lea: Johnny Acosta, el peón intocable al que la 'pinta no le ayuda'
El futbolista, a quien Machillo dirigió en Santos y Alajuelense, le ha ganado la partida a una retaguardia repleta de legionarios: Giancarlo González (Bologna), Kendall Waston (Whitecaps), Francisco Calvo (Minnesota), Óscar Duarte (Espanyol) y Michael Umaña (Pars).
"Tiene muy buena lectura de juego, ahí es donde saca ventaja", reconoce el asistente técnico Luis Marín, quien también destacó la polifuncionalidad del futbolista.

Aún cuando hay otros jugadores con una exigencia diaria más elevada, al competir en ligas de mayor nivel, Acosta ha entendido una realidad: nadie tiene tanto trabajo acumulado como él.
Es ahí donde complementa su rendimiento con una correcta ejecución de los movimientos.
Bien lo explica Marín, testigo del aporte de Acosta dentro de la propuesta de Machillo: "En la forma de trabajar de Óscar Ramírez es muy importante la repetición del trabajo, el futbolista que vaya a jugar tiene que haber practicado mucho".
Acosta es, a esta altura de la eliminatoria, el que más ha practicado los movimientos. Es una pieza disponible en la eliminatoria, pero también para los partidos amistosos y certámenes poco relevantes, como la Copa Uncaf.
También es el que más ha celebrado de los triunfos de la Selección absoluta.
